Que las fiestas sean fiestas: Llegó fin de año y es hora de aplicar todo lo que hemos aprendido
Revisión anual
Ya estamos en la última semana del año y, no sé qué opinas, pero por lo general es un
momento en el que miramos hacia atrás y hacemos una revisión de todo lo que hemos
vivido en estos 12 meses.
Si me doy vuelta y observo, puedo decirte que me siento otra persona. Fue un año
superintenso, lleno de desafíos y recompensas, aprendizajes y sorpresas, lecciones y
cachetadas cósmicas. Me enorgullece ver mi crecimiento y cómo supe lidiar con todos
esos tsunamis emocionales por los que atravesé. En definitiva, siento que he madurado y
he logrado reconocer muchos patrones emocionales, creencias limitantes y salir de bucles
en los que me sentía como Bill Murray en el Día de la Marmota.
Pero sé que esto no se acaba acá y que hay mucho camino todavía por recorrer. Muchas
veces miramos hacia atrás y no sentimos esa satisfacción. Puede que veamos todo
aquello que no logramos alcanzar y quizás estaba dentro de nuestras resoluciones para el
año. Puede que las cosas no hayan salido como esperábamos, o que igualmente no me
sienta contenta con el resultado a pesar de los logros.
Si este es tu caso, hoy quiero invitarte a que agradezcas. Más allá del resultado que estés
obteniendo de este 2023, te aseguro que siempre habrá algo para agradecer. Incluso
cosas ínfimas que pasan desapercibidas la mayor parte del tiempo.
El regalo de la gratitud
La práctica del agradecimiento te ayuda a elevar la vibración, y esa vibración envía un
mensaje al campo cuántico. Mientras más gratitud sientas en tu corazón, más abundancia
de gratitud te llegará. Pero si aún así no se te ocurre qué agradecer, pues yo te voy a dar
ideas y te voy a compartir aquello por lo que yo agradezco.
Un ritual que hago siempre y que no puede faltar en mi día es agradecer cada vez que
tomo un baño o una ducha. Es algo que ya está automático dentro de mí; antes de cerrar
el agua, necesito agradecer por esa ducha maravillosa que me acarició desde la cabeza
hasta los pies.
Y junto con esto, también aprovecho a agradecer todo ese día o esa noche que he tenido;
el sol que me ilumina cada día o la lluvia que nutre las plantas; las señales que me envía
la naturaleza o los regalos que me llegan del campo cuántico; los animalitos que veo
correr en el parque o aquellos que me visitan en mi balcón que siempre me traen un
mensaje; me agradezco a mí misma por mi fuerza y mi coraje para seguir adelante a
pesar de que a veces cueste…
Incluso agradezco los desafíos y las pruebas que se presentan porque, al final, son los
que más me ayudan a crecer. También agradezco por tener trabajo y pagar mis cuentas;
sí, agradezco hasta las cuentas porque si tengo que pagarlas es porque he recibido un
servicio que me permitió satisfacer una necesidad.
Mentalidad de carencia vs. Mentalidad de abundancia
Comencé a hacer esto porque, en algún momento de mi proceso personal, me di cuenta
de que estaba más enfocada en aquello que me faltaba, que no tenía, y se me escapaban
todos esos regalos que la vida me estaba haciendo. Me di cuenta de que tenía una visión
pesimista y estaba todo el tiempo vibrando en la carencia; y así más carencia atraía a mi
realidad.
Te invito a que lo pruebes si todavía no es un hábito que tengas incluido en tu rutina. No
hace falta hacerlo en la ducha, puedes hacerlo en cualquier momento del día en que te
surja. Y ya me contás si ves esa magia de la vida que comienza a crearse a tu alrededor.
Fiestas de fin de año
Y hablando de gratitud, también te invito a que te conectes con la energía de fin de año
desde el corazón y no desde la mente. Muchas veces sucede que, por ser fin de año, se
supone que debemos juntarnos y celebrar ya sea con familia o con amigos, incluso
aunque no queramos hacerlo.
¿Te ha pasado decir “tengo que ir porque sino qué van a decir”, “es tradición que
cenemos todos juntos”; “si no voy, se van a molestar”, etc.? ¿Y terminas haciendo cosas
por compromiso? Puede que no te guste lo que voy a decirte, pero si esto es así, estás
cayendo en incoherencia y fallándote a ti mismo. Y esta actitud nos lleva a participar en
esas reuniones de mala gana, quejarnos de todo si no sale bien o generar mal humor a
nuestro alrededor.
A diferencia de lo que nos han enseñado, cada vez que hacemos algo por compromiso y
por agradar a los demás, nos olvidamos de lo que realmente quiere la persona más
importante en nuestra vida: yo misma. Cuando comprendemos esto y empezamos a
respetarnos es cuando entramos en coherencia. Aprendo a decir sí cuando quiero decir
sí, digo no cuando hay algo que no quiero, dejo de ir a lugares y hacer cosas por
compromiso, y entonces, me vuelvo más asertiva y auténtica.
Además, esto muestra el respeto que le tenemos a los demás, pues cuando voy a
encontrarme con alguien a quien no quiero ver, no le estoy siendo totalmente sincera y,
por ende, le falto el respeto a esa persona también…
Si entro en coherencia, y me respeto y respeto a los demás, tendré la oportunidad de
nutrir relaciones más verdaderas puesto que las personas sabrán que si estoy allí es
porque de corazón quiero estarlo. ¿Pero y si con esta actitud creo conflicto? Bueno, si es
así, también me será muy útil esta experiencia porque podré comprobar qué personas
realmente me aceptan y comprenden lo que yo necesito, y cuáles no lo hacen y solo
piensan en ellas mismas. Como dice Marshall Rosenberg, cuando recibimos un “no” es
un “sí” para la necesidad del otro.
Mercurio retro
¿Ya leíste mi artículo sobre Mercurio? Tal vez te olvidaste que sigue retrógrado y por eso
te estoy hablando de todo esto y pidiéndote que te conectes desde el corazón y no solo
desde la mente. Mercurio es un personaje bien importante este mes y esta semana estará
superactivo, lo que puede provocar que nuestra lengua esté bastante afilada si no
sabemos gestionarlo.
Como ya te dije, Mercurio rige nuestra mente racional, las comunicaciones y nuestra
forma de expresarnos, y estando retrógrado puede hacer que esto quizás se dificulte un
poco. Por eso la recomendación que quiero darte es que respires profundo, que no te
tomes nada personal y que abras tu mente para ver las situaciones que se presenten
desde otra perspectiva.
Hace unos días, Mercurio volvió a ingresar en Sagitario y se quedará allí un par de
semanas más, por lo que, si vibramos esta energía en su baja frecuencia podemos caer
en el sincericidio y terminar creando conflictos, peleas que no nos lleven a ningún lado y
nos hagan pasar un mal rato.
La baja energía de Sagitario nos habla de fanatismo, de conflictos por creencias, dogmas,
política, religión. Es ese fuego que no mide su intensidad y que termina diciendo cosas
que quizás no quería decir, o bien sí las pensaba y quería decirlas, pero las dice de mala
manera por no lograr gestionar su reacción.
Que estas fiestas sean fiestas
Esta es la invitación que te hago y te dejo un tip que yo usaré si se me llega a presentar
alguna situación de estas. Si sientes que te estás fanatizando y quieres defender tu
postura a toda costa, ¿qué tal si respiras profundo, vuelves a tu centro y abres tus oídos
para escuchar a los demás? ¿Qué tal si en vez de tratar de convencer a los demás de
que piensen como vos te animas a preguntarles más acerca de lo que opinan, de su
punto de vista, de sus creencias?
Esto puede parecer utópico en estos días, pero te animo a que lo pruebes, ya que esto
puede generar más conexión que conflicto. Al final, todos buscamos lo mismo, ser
reconocidos, escuchados, recibir atención, pertenecer y sentir que nuestro punto es
valioso. Si lo logramos, podríamos incluso sorprendernos y aprender algo nuevo, y para
esto será necesario que apliquemos todo lo que hemos aprendido hasta aquí.
Luna llena en Cáncer
Y como si todo esto de Mercurio fuera poco, hoy mismo tenemos la luna llena en Cáncer.
Es una luna muy intensa y emocional. La luna está en su reino, superpoderosa y esto
puede generarnos mucha emocionalidad.
Si logramos vibrar esta energía en su alta frecuencia, podremos conectar con los demás
desde el corazón, abrazarnos y nutrirnos mutuamente. Por el contrario, si la frecuencia en
la que vibro es baja, esto puede generarme mucho resentimiento, nostalgia, victimismo y
obtener un resultado destructivo tanto para mí como para quienes me rodean.
¿No te parece un combo bien explosivo? Problemas de comunicación y entendimiento
con Mercurio retro, el sincericidio de Sagitario que no mide sus palabras, la emocionalidad
de esta luna llena que será la última que tendremos hasta 2025… y Neptuno, Marte y
Júpiter que están también activos y nos pueden nublar la visión y llevar a la exageración y
la impulsividad.
La elección es nuestra. Como siempre les digo a los alquimistas de mi comunidad de
Telegram, nosotros tenemos el poder de elegir, con ese libre albedrío que me llevará a un
resultado o a otro. No se trata de que esté bien o mal, eso es cosa del ego, pero sí de
tomar una decisión y aceptar las consecuencias con responsabilidad, teniendo presente el
estado emocional que deseo alcanzar…
Te deseo que en estas fiestas puedas sentir gratitud en tu corazón y que venga
acompañada de paz interior. Si querés saber más sobre la energía de esta semana,
podés escuchar el audio aquí.