EL NÚMERO 2
El número 2 en el tarot de Marsella es LA PAPISA.

Así como el mago es conocimiento a través de la acción, la acción de la papisa es analizar los misterios de la percepción e intuición, es quien custodia la entrada al mundo universal, la franja del subconsciente de la mente. Para ella la reflexión tiene siempre prioridad a la acción, por eso sus pies están cubiertos, no se ven.
Mujer inmóvil y misteriosa, sentada tranquilamente sobre una estructura que aunque no se ve es sólida, y con una actitud de receptividad y pasividad.
Sus ropajes con colores predominantes como el rojo y azul, asociados a la sabiduría y a la espiritualidad. La triple corona, la triple Diosa. Y la cruz en el pecho como símbolo de equilibrio entre el hombre y la mujer.
En sus manos sostiene un libro abierto de par en par que ni se molesta en mirar por sabérselo de memoria.
La Papisa es el primer arquetipo de la feminidad (seguida por la emperatriz y la luna) y es la mujer misteriosa, receptiva y sabia. Representa el principio femenino, la Virgen María por su pureza y sabiduría divina. Es quien ejercita el hábito de escuchar la propia voz interior y reconoce sus talentos ocultos. Es la guardiana de los secretos del inconsciente y representa la frontera entre el mundo real visible y todos los otros dominios.
Y en Numerología en Base 22….

El 2 es la INTUICIÓN, el MISTERIO, la OBSERVACIÓN, la PAREJA y la DEPENDENCIA.
2 es el opuesto complementario al 1, y tiene el mismo potencial pero lo dirige a su parte intuitiva e irracional, a su interior, está en la observación y receptividad. El 2 va hacia adentro, por eso es una energía reservada y misteriosa.
La frase que define la energía del 2 “TU Y YO SOMOS UNO”. El 2 se mira y ve en el otro.
Un ejemplo bien claro
Un ejemplo bien claro, si un 1 quiere emprender lo hará solo, pero si lo hace un 2 buscará un socio.
Al ser el opuesto complementario al 1, que se define como “yo solo”, el 2 es todo y sea lo que sea pero con alguien.
Al 2 le gusta estar y hacer en pareja, requiere sentirse apoyado y que puede contar con alguien.
En este sentido hay una línea muy fina, pues su tendencia es entrar o estar en dependencia, a no sentirse completo sin el otro, y a perderse entre conceptos de estado, en equilibrio estar “con”, y en desarmonía en “depender de” o “no ser sin”.
La inercia es la dependencia, que no es más que el miedo a la soledad, y el reto es entender que si bien es verdad que ha nacido para no estar solo, deberá estar con los demás con relaciones sanas, vínculos equilibrados sin dependencia, simplemente estar con alguien porque para un 2 es más guay y mejor, pero no porque sienta que sin el otro no es nadie y no es capaz de nada. El 2 en equilibrio es quien comparte con el otro sin dependencia.
El 2 es sensible, conciliador e intuitivo, con una gran sabiduría emocional, tendencia a la introversión aunque como bien he dicho busca la unión con el otro.
¿Y cuáles son sus extremos desequilibrados? Estas polaridades masculina y femenina que le llevan a la desarmonía, o que le dejan ver que lo está.
Extremos
Cuando un 2 se va al extremo masculino, a esta actitud y postura hacia afuera, brilla por su independencia o más bien su independentismo, que es todo lo contrario a su esencia, rechazando cualquier alianza, compartir o apoyo, asimismo brilla por su ausencia la capacidad de análisis desde su intuición y parte más sutil, o hará desde lo racional donde no se maneja nada bien, y por consiguiente accionará de manera impulsiva.
Y si por el contrario su desarmonía está en el extremo femenino, el 2 es bloqueo, inactividad, duda, dificultad en escuchar o confiar en la propia intuición, y se va a la dependencia absoluta y extrema, perdiendo completamente su identidad y esencia, estando a expectativas y expensad de los demás.
Es vital para el 2 entender que aun siendo un número que requiere de relaciones, apoyo y compañía, el reto y aprendizaje es hacerlo desde el equilibrio, desde el “YO SOY YO, Y TU ERES TU, PERO CONTIGO ME GUSTA ESTAR Y ME HACE SENTIR BIEN”.
Asimismo, comprender y aceptar que su mundo no es el racional, sino el irracional, el sutil, que su energía le requiere estar enchufado a su intuición, a su subconsciente desde donde emanará toda su sabiduría.
Te espero en el siguiente arquetipo!!