Anclaje y alas libres
Esto que te parece una contradicción, es un sano equilibrio en la existencia de cada ser en la Tierra.
No se puede volar libre sin una base, sin anclaje, sin un puerto seguro al que volver, un nido, un refugio.
Con esta base de confianza, una vez firme dentro de ti, las posibilidades de volar, de experimentar el juego divino, de vivir nuevas aventuras… son casi infinitas.
Y el «casi» está en tu mente.
Fuera como fuera el pasado, ¿y si pudieras crear nuevas aventuras de alegría, amor, compasión, colaboración, compañerismo… con el comienzo de cada día?
¿Quién te ata? ¿Quién te atrapa? Tus vivencias pasadas, tus ideas limitantes, creencias, las de tus antepasados…
Observa bien: ¿Existen aquí y ahora? ¿Qué poder tienen sobre ti?
Usa todo lo que fue y ya no sirve como trampolín de liberación y siente quién eres tú más allá de todo eso. Tú, lleno de luz, tú, que cada día recibes de nuevo el regalo de la vida, para cocrear en luz y armonía.
Luz
Lina Weltschewa