¿Qué nos engorda y enferma?
Cada día van surgiendo estudios que ponen en entredicho creencias sobre qué
alimentos son los más adecuados para comer, cuáles son los más nutritivos y sanos, y
qué es lo mejor cuando hay enfermedades o problemas de salud.
Hace ya mucho tiempo que los consejos y directrices sobre alimentación y salud siguen
más las técnicas del marketing y consumo que el conseguir una nutrición y salud
integral.
En este sentido me resultó muy interesante el artículo de Tener Salud, “Comer grasas
no engorda…pero hacer esto, sí”, ya que además de poner en su lugar el lavado de
cerebro que nos han hecho con la maldición de las grasas, indica 16 malos hábitos que
convendría corregir.
Aquí destaco ocho de estos malos hábitos:
- Mal hábito nº1: Comer sin grasas
Parece un disparate, pero por el bien de nuestra salud, nos interesa dejar de comprar
productos con la etiqueta “0% materia grasa” o “bajo contenido en grasa”.
Menos materia grasa a menudo quiere decir “más glúcidos” en forma de harinas y
espesantes, que provocan un pico de azúcar en la sangre, un pico de insulina, y justo
después, un ataque brutal de apetito.
- Mal hábito nº2: Dormir demasiado o no lo suficiente
Según los investigadores de la Escuela de Medicina de Wake Forest en Estados Unidos,
las personas que duermen 5 horas o menos, o duermen demasiado (más de 8 horas de
media cada noche) acumulan 2,5 veces más grasas abdominales que las demás.
Son las grasas más peligrosas, porque se acumulan alrededor de los órganos internos,
a diferencia de lo que ocurre con la grasa que se encuentra, por ejemplo, en los
muslos.
- Mal hábito nº3: Comer en el restaurante el “picoteo” que no ha pedido
Puede que en los restaurantes el pan, las salsas, y a veces las patatas fritas y los
aperitivos que le ponen en la mesa sin pedirlos sean gratis, pero eso no quiere decir
que no lo vayamos a “pagar”. Suelen ser calorías vacias.
- Mal hábito nº4: Beber refrescos
Las bebidas con gas, azucaradas, que hace 40 años prácticamente no existían en
Europa, se han convertido en algo habitual para muchos niños y adultos. Beber 1 ó 2
refrescos al día aumenta el riesgo de tener sobrepeso o ser obeso en casi un 33%,
según demostró un estudio ya en el año 2005.
- Mal hábito nº5: Comer demasiado rápido
Si esa maravillosa creación que es nuestro cuerpo tiene un defecto es el siguiente: que
el estómago tarda 20 minutos en decirle al cerebro que tiene suficiente comida.
Comemos y tenemos el estómago lleno, pero el cerebro aún no lo sabe.
- Mal hábito nº6: Elegir pan blanco
Un estudio del American Journal of Clinical Nutrition ha comprobado que cuando las
personas obesas sustituyen el pan y los productos fabricados con harina blanca por
pan y productos fabricados con cereales integrales, pierden más grasa abdominal
durante 12 semanas.
- Mal hábito nº7: Beber zumo de fruta
Según un reciente estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard, publicado en el
British Medical Journal, beber tres zumos de fruta a la semana eleva el riesgo de sufrir
diabetes en un 8%, mientras que comer tres piezas de fruta disminuye el riesgo de
diabetes en un 7%. Este porcentaje llegaba al 12% en el caso del pomelo, al 14% en el
de las manzanas y peras, e incluso al 19% en el caso de las uvas.
- Mal hábito nº8: Comer bajo el efecto de las emociones
Un estudio de la Universidad de Alabama ha comprobado que las personas que
reconocen comer como reacción a un estrés emocional tienen un riesgo 13 veces
mayor de sufrir sobrepeso o ser obesos.
Si tiene la sensación de que come para compensar el estrés, intente beber agua, dar un
paseo o, si eso no le resulta suficiente, masticar un chicle sin azúcar (como un mal
menor).
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