El Tomillo

El Tomillo: Un Aliado para la Salud

La salud muchas veces la damos por sentada, pero no es así. Nos damos cuenta de su valor cuando nos falta, ya sea por enfermedades específicas, malos hábitos o incluso factores genéticos, sobre los cuales no siempre tenemos control.
Sin embargo, a lo largo de la historia, hemos sabido recurrir a la naturaleza para sanar y fortalecer el cuerpo y la mente.
Antes de la existencia de farmacias modernas, las boticas eran los lugares donde se preparaban remedios basados en el conocimiento ancestral. Hemos mantenido una conexión especial con las plantas y la tierra, creando ungüentos, pomadas, aceites, cataplasmas y licores digestivos para aliviar dolencias.
Como decía el Dr. Edward Bach, creador del sistema floral de Bach, enfermamos cuando nuestro cuerpo y nuestra mente están en desarmonía.

El Tomillo

El tomillo es una de las plantas medicinales más valoradas por sus múltiples propiedades. Es un potente bactericida, desinfectante y expectorante. En la antigüedad, se utilizaba para lavar heridas y prevenir infecciones. Hoy en día, los dentistas aún recomiendan hacer gárgaras con infusión de tomillo para desinfectar la boca y la garganta.
Para tratar un catarro, una infusión de tomillo con miel y limón puede ayudar a aliviar los síntomas, fortaleciendo el sistema respiratorio.
También es útil en el tratamiento de infecciones urinarias mediante baños de asiento. Para ello, se debe hervir agua y añadir el tomillo( que o ha de hervir), dejar reposar y, cuando la temperatura sea adecuada, sentarse en un bidet o barreño sin ropa, cubriéndose con una manta para mantener el calor.
Las hojas usadas en la infusión pueden aprovecharse en forma de compresa, aplicándolas en zonas inflamadas o afectadas.
Otra tradición es la sopa de tomillo, preparada con ajo, tomillo y pan.
Esta receta, típica de los fríos inviernos, ayuda a mantener el cuerpo hidratado y reforzado contra resfriados y enfermedades estacionales.
Sopa de Tomillo y Ajo  
Esta sopa es ideal para reforzar el sistema inmunológico, aliviar los síntomas del resfriado y disfrutar de un plato reconfortante y lleno de sabor.
Ingredientes:
· 6 dientes de ajo
· 1 litro de caldo de verduras o agua
· 2 ramas de tomillo fresco (o 1 cucharadita de tomillo seco)
· 2 rebanadas de pan (opcional, para dar textura)
· 1 huevo (opcional, para espesar)
· 2 cucharadas de aceite de oliva
· Sal y pimienta al gusto
Preparación:
1. Dorar el ajo: Pela y corta los dientes de ajo en láminas finas. En una olla, calienta el aceite de oliva y sofríe el ajo hasta que esté dorado, pero sin quemarlo.
2. Añadir el tomillo: Agrega las ramas de tomillo y remueve para que suelten su aroma.
3. Incorporar el caldo: Vierte el caldo de verduras (o agua con sal) y deja hervir a fuego lento durante unos 15 minutos.
4. Añadir el pan (opcional): Si deseas una textura más espesa, añade las rebanadas de pan y deja que se empapen bien en el caldo.
5. Agregar el huevo (opcional): Si prefieres una sopa más nutritiva, bate un huevo y agrégalo en forma de hilo mientras remueves la sopa para que se mezcle bien.
6. Ajustar la sazón: Añade sal y pimienta al gusto.
7. Servir: Retira las ramas de tomillo y sirve caliente, acompañada de un chorrito de aceite de oliva.
Si no podemos utilizar la planta en su forma natural, los aceites esenciales son una excelente alternativa.
El aceite esencial de tomillo, aplicado en la piel después de la ducha, en la planta de los pies, en el cepillo de dientes o incluso en la ropa interior, proporciona beneficios similares a los de la infusión, contribuyendo a fortalecer el sistema inmune y mejorar la salud respiratoria.

Carol Vega

Aromaterapeuta y terapeuta floral Certificada

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