Un canal de Luz
Tú también puedes ser un canal de luz.
De hecho, ya lo eres.
Quizás nunca te lo has creído, porque siempre había alguien que te decía que no puedes, que no sabes, que te equivocas, y te dejaron con la sensación de no valer para mucho.
¿Pero cómo puede no valer un ser nacido del Amor?
Incluso si no sentías el amor que te esperabas de tu entorno, de tu familia y las personas que te rodeaban, ¿acaso no sentías a veces, en momentos íntimos contigo, esa chispa, un calorcito en el pecho, algo que tocaba la puerta del corazón desde dentro? Como diciendo:
«Hola, ¿me oyes, sabes que estoy aquí? Hazme caso, por favor. Si me escuchas, tu vida se llena de luz, una sonrisa aparecerá en tu cara y verás el mundo con otros ojos.»
Incluso si crees que tu vida es insignificante, que no importa, que siempre otros hacen mejor cualquier cosa que tú puedas hacer, déjalos hacer lo suyo y encuéntrate en el fondo luminoso de tu corazón.
Allí está la brújula, la que te orienta hacia el flujo de las cualidades a las que todo ser humano evolutivo aspira y que lleva dentro. Tan universales como el Amor mismo, esta fuerza que rige el movimiento del Universo.
Amor, compasión, valentía…
Todas las virtudes que unen, expanden e iluminan.
Orienta la brújula y brilla como canal de luz.
Luz
Lina Weltschewa