Agua con limón: El gesto sencillo que nutre desde dentro
Un vaso de agua con el zumo de un limón y una pizca de agua de mar puede parecer un gesto simple… pero es una poderosa herramienta natural para mejorar la hidratación y la digestión.
Beber agua no siempre equivale a hidratarse. Muchas aguas embotelladas o muy filtradas están tan desmineralizadas que carecen de los electrolitos que permiten que el agua sea absorbida por nuestras células. Nuestro cuerpo necesita minerales para llevar a cabo la electrólisis, un proceso vital para la energía y el equilibrio celular.
El limón aporta potasio, vitamina C y enzimas digestivas. El agua de mar, diluida, contiene más de 70 minerales y oligoelementos en proporciones orgánicas, ideal para remineralizar de forma natural. El bicarbonato, como alternativa, ayuda a regular el pH y favorece la función digestiva y renal.
Tomar esta mezcla durante el día puede activar el metabolismo, mejorar el tránsito intestinal y preparar el cuerpo para los días de calor y sudoración.
¿Y qué pasa con las aguas de mineralización muy débil?
Con menos de 50 mg/L de residuo seco, se recomiendan solo en casos puntuales. Aunque depuran, no nutren, y su uso continuado puede causar desequilibrios minerales como la osteoporosis.
Consejo práctico:
Para uso diario, elige aguas con residuo seco entre 250 y 500 mg/L, que aporten calcio, magnesio y bicarbonatos de forma natural.
💧 Receta fácil (1,5 L):
- 1,5 L de agua
- Zumo de 1 limón
- 1 chorrito de agua de mar (5 a 10 ml)
Mezcla y bebe a lo largo del día, especialmente en la mañana.
🌊 Un gesto simple que remineraliza, despierta y equilibra tu cuerpo.
https://www.youtube.com/shorts/ouVAJlGbIsg