EL JAZMIN: EL ACEITE ESENCIAL AL QUE LE PEDIMOS MILAGROS
UNA FLOR MIL PROMESAS
En el mundo del bienestar y auto higiene emocional se dice que hay aromas que acarician el alma…y otros a los que les exigimos casi superpoderes.
El aceite esencial de jazmín es uno de ellos. Es considerado como el rey de los aceites junto con su amada reina, la rosa.
Celebrado por su perfume embriagador y su historia milenaria, ha sido proclamado como antidepresivo, afrodisiaco porque despierta la sensualidad, que equilibra hormonas, embellece la piel, reduce el estrés, mejora el sueño, hidratante, relajante, que alivia la tristeza, y mucho más, la lista de propiedades es interminable y hasta recuerdo haber leído que era perfecto para una “cura emocional”
¿Pero qué hay detrás de tanta fama?
El jazmín ha estado presente en rituales de belleza y espiritualidad desde la India hasta el Mediterráneo. Su aceite obtenido de delicadas flores recogidas al amanecer, es costoso y difícil de producir. Quizás por eso y por su aroma intensamente floral ha adquirido un estatus casi mítico.
¡Ni imaginas la cantidad de kilos que flor que se necesita para obtener su aceite esencial!
¡¡¡En redes sociales y blogs se habla de él como si fuera un elixir mágico y algunas de estas afirmaciones tienen una base real, pero por favor!!!
No podemos esperar que una sola gota de aceite esencial repare todo lo que llevamos cargando emocional, física y mentalmente.
El aceite esencial de jazmín (al igual que los demás) no es un sustituto de una terapia profesional, ni reemplaza el autocuidado y responsabilidad diaria versus a tu salud, ni borra años de agotamiento con solo olerlo.
Os aseguro que tras mi larga y apasionada trayectoria profesional con mis amados y respetuosos aceites esenciales, afirmo que a nivel emocional no hay ningún aceite único para todos y para una misma cosa. En la línea profesional en la que me formé y en la que creo firmemente lo bonito de nuestro trabajo es buscar un único aroma para ti, para ese momento y para esa circunstancia en la que te encuentras.
Otra cosa curiosa…es recomendable que el terapeuta no use en su consulta para sus clientes un aceite esencial que no le guste.
Pues veréis, a fecha de hoy si tuviera que usar como afrodisíaco por ejemplo este aceite esencial, os aseguro un desastre absoluto. Mi querido rey y honrado jazmín a fecha de hoy mi olfato por memoria olfativa lo rechaza de manera inminente.
Otro día os contare la historia, mi historia