CÓMO ELEVAR TU VIBRACIÓN EN VERANO

CÓMO ELEVAR TU VIBRACIÓN EN VERANO

El verano nos invita a florecer, a vivir hacia afuera, a expandirnos. El sol, las horas largas de luz, los encuentros al aire libre… todo parece estar hecho para vibrar alto. Pero también es una estación intensa, y eso no siempre se siente como una bendición. El calor, la ruptura de rutinas, las emociones a flor de piel o las circunstancias personales pueden hacer que en lugar de expansión sintamos agobio, ansiedad o desconexión.

Y ahí es donde entra nuestra capacidad de elegir. Porque no se trata de negar lo que sentimos, sino de acompañarnos con amor en cualquier estación. Elevar tu vibración en verano no significa estar feliz todo el tiempo, sino permitirte vivir con más conciencia, ligereza y conexión contigo misma, incluso si lo externo no es perfecto.

🌿 El pasado: Veranos donde el “descanso” no descansaba

Quizás has vivido veranos donde todo parecía más lento, pero internamente el ruido no se detenía. Donde las vacaciones removían emociones no resueltas. Donde el “no hacer” se sentía como culpa o pérdida de tiempo. O donde el calor te drenaba físicamente y emocionalmente, dejándote sin ganas de nada.

Eso es más común de lo que crees. El verano tiene una energía yang, expansiva, luminosa… pero también pide equilibrio. Nuestro sistema nervioso puede resentirse con el exceso de luz, actividad y calor. Por eso, muchas veces lo que más necesitamos no es más “afuera”, sino volver adentro. Y eso también es parte del verano consciente.

️ El presente: Vivir este verano desde el alma

¿Qué tal si este verano eliges vivirlo distinto? No hace falta que todo cambie afuera. Basta con cambiar cómo lo habitas tú.

Aquí te comparto prácticas sencillas para elevar tu vibración este verano, sin importar tu situación externa:

1. Escucha tu energía diaria.
El calor impacta nuestro cuerpo. Baja la presión, modifica el sueño, altera el apetito. Honra eso. Si un día estás más lenta, permítetelo. Si necesitas sombra, busca refugio. No fuerces el ritmo externo si tu cuerpo pide otra cosa.

2. Crea tus propios rituales de verano.
Los rituales no son solo para el invierno o para épocas de introspección. En verano también puedes tener momentos sagrados: escribir al amanecer, meditar en el atardecer, poner música que eleve, bailar descalza. Cualquier cosa que te recuerde que estás viva, presente y conectada.

3. Practica el descanso activo.
No se trata solo de dormir más, sino de incluir pausas conscientes: apagar el móvil un rato, mirar el cielo sin hacer nada, sumergirte en el agua sin pensar en nada más. Tu alma necesita silencio y tu mente necesita pausa.

4. Alimenta tu cuerpo con lo que nutre de verdad.
Frutas, vegetales, jugos frescos, comidas livianas. El verano es un momento ideal para limpiar, desinflamar, desintoxicar. No desde la exigencia, sino desde el amor: ¿qué me hace sentir más ligera, más clara, más conectada?

5. Desconecta para reconectar.
No tengas miedo a estar menos “disponible”. Las notificaciones pueden esperar. Tu bienestar no. Un verano consciente también implica elegir qué tipo de energía consumes (redes sociales, noticias, personas). Rodéate de lo que suma.

6. Abraza tu emocionalidad.
En vacaciones o durante el descanso afloran emociones que no solemos mirar. Está bien. No las reprimas. Observa qué te están mostrando. Quizás hay algo que ya no va contigo, o algo que necesitas transformar. Aprovecha el espacio del verano para ese proceso.

7. Practica gratitud con intención.
Una vibración alta no es una actitud positiva forzada. Es presencia. Es gratitud consciente. Cada día, antes de dormir, anota tres cosas por las que te sientas agradecida. Aunque el día haya sido difícil. La gratitud te ancla al presente.

🌸 El futuro: Un verano vivido con propósito

Cuando decides vivir el verano desde el alma, algo cambia. Ya no se trata solo de planes, viajes o momentos perfectos para Instagram. Se trata de vivir con intención, con presencia, con una energía que te sostiene más allá de lo externo.

Este verano, aún si todo está movido afuera (relaciones, trabajo, emociones, economía), puedes elegir cómo lo transitas. Puedes decidir que este será un verano de volver a ti. De elegir con amor lo que consumes, lo que haces y lo que sientes. De crear espacios para sanar, para soltar, para renacer.

Porque vivir un verano pleno no es cuestión de suerte. Es una decisión diaria. Y tú tienes ese poder.

¿Y si este verano fuera el inicio de tu nuevo ritmo interior?
Conecta con tu alma, eleva tu vibración y permítete gozar, aún en medio del caos. El verano no necesita ser perfecto. Solo necesita ser auténtico.

 

ISABEL CUBELLS

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