Reconexión y sanación un viaje al interior

Reconexión y sanación un viaje al interior

La reconexión y sanación de uno mismo a través del aceite esencial de incienso (Boswellia Cartierii) es un camino profundo y transformador, muy valorado tanto en tradiciones espirituales antiguas como en terapias holísticas actuales

Reconexión con uno mismo

El incienso tiene una vibración elevada que ayuda a silenciar el ruido mental y a conectar con nuestro centro interno, ayudando a la introspección y la conciencia del momento presente.

Meditación y presencia: Inhalar 1 gota de incienso en nuestras manos antes de una meditación profundiza la respiración y calma la mente, facilitando el acceso a un estado más elevado de conciencia.

Enraizamiento y elevación: Aporta una sensación única de estar enraizado y al mismo tiempo elevado, conectando el cuerpo con el espíritu.

Uso recomendado: Aplica una gota diluida en el corazón o en el entrecejo antes de meditar o hacer trabajo interno. También puedes difundirlo en el ambiente.

Nos conecta con nuestro padre epiritual

 

 Sanación emocional

El incienso actúa suavemente sobre el sistema límbico (centro emocional del cerebro), ayudando a liberar emociones reprimidas, traumas antiguos o bloqueos energéticos.

Desbloqueo emocional: Ayuda a liberar tristeza, angustia, ansiedad o culpa acumuladas en el cuerpo energético.

Reconocimiento de la sombra: Favorece la observación compasiva de partes de uno mismo que suelen reprimirse, abriendo camino al perdón y la aceptación.

Ritual sugerido: Coloca unas gotas en un difusor mientras escribes en tu diario emocional o realizas respiración consciente. También puedes ungir los puntos de pulso (muñecas, sienes, corazón).

Sanación espiritual y limpieza energética

Purificación del aura: Se ha utilizado tradicionalmente para limpiar el campo energético de energías densas o no propias.

Conexión espiritual: Abre el canal de conexión con lo divino (fuente, universo, guía interior), siendo ideal para rituales, oraciones o canalización.

Invitar la transformación

El incienso sana y también transmuta.

Es un aceite asociado a la transmutación alquímica del alma: muerte simbólica, renacimiento y evolución personal.

Puedes trabajar con afirmaciones mientras lo inhalas:

«Estoy en paz conmigo misma y me reconozco con amor.»

«Libero lo viejo y abrazo mi esencia sagrada.»

«Confío en la sabiduría que nace desde mi interior.»

Ritual de Reconexión y Sanación con Incienso

Ideal para:

Sentirte conectada de ti misma o de tu propósito.

Momentos de transición, crisis emocional o necesidad de claridad.

Acompañar procesos de duelo, liberación o renacimiento interno.

Materiales:

Aceite esencial de incienso (Boswellia Cartierii).
Aceite vegetal base (almendra, jojoba o coco fraccionado).
Vela blanca o violeta.
Piedra de anclaje (amatista, cuarzo rosa o turmalina negra).
Diario o cuaderno.
Música suave
Spray áurico o difusor con incienso

Preparación del espacio:

Elige un lugar tranquilo, donde no haya interrupciones.

Limpia energéticamente el espacio (con incienso en resina, palo santo o un spray vibracional).

Si lo deseas, enciende una vela para representar tu intención de luz y sanación.

Coloca tu piedra cerca de ti o sostenla durante el ritual.

Respiración y presencia (5 minutos)

Siéntate cómodamente. Aplica una gota de aceite de incienso diluido en el corazón, muñecas y entrecejo. Inhala profundamente con los ojos cerrados:

«Con cada respiración me reconecto conmigo misma. Estoy aquí. Soy luz. Estoy presente

 Auto-ungimiento consciente (intención)

Ponemos 1 gota de aceite esencial en:
Corazón (chakra corazón): «Me abro al amor y a mi verdad interior.»
Tercer ojo (entrecejo): «Confío en mi intuición y guía internas
Manos: «Soy canal de sanación para mí misma y para otros.»

Afirmación de reconexión

Pronuncia en voz alta (o en silencio, desde el corazón):

«Me reconozco como un ser sagrado. Hoy regreso a mí. Estoy en casa.»
«Honro mi camino, mis heridas y mis dones. Me amo completa y profundamente.»

Puedes repetirla mientras miras tu reflejo en un espejo, si lo sientes.

 Cierre y gratitud

Apaga la vela con intención (no soplar). Agradece al aceite, a tu cuerpo, a tu alma. Puedes colocar la piedra bajo la almohada o llevarla contigo durante el día.

 

Sugerencia floral complementaria:

Puedes acompañar este ritual con flores de Bach como:

Star of Bethlehem (para integrar procesos emocionales o traumas).

Walnt (para protegerte en momentos de cambio).

Wild Oat (para reconectar con el propósito del alma).

 

Carol Vega

Aromaterapeuta y terapeuta floral certificada

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