RENACER COMO EL BOSQUE
APRENDE DE LA NATURALEZA – ACEITE ESENCIAL DE JARA – Cistus ladaniferus TU GRAN ALIDADO
En medio del silencio que queda tras un incendio forestal, cuando todo parece perdido y la tierra ennegrecida aún humea, algo asombroso comienza a suceder. Brotes verdes emergen de la ceniza, pequeñas señales de vida que nos recuerda una verdad poderosa.
LA NATURALEZA SIEMPRE ENCUENTA LA FORMA DE REGENERARSE
Esta misma enseñanza podemos aplicarla a nuestras vidas.
EL INCENCIO: CRISIS Y CAIDAS PERSONALES
Todo atravesamos momentos en los que sentimos que todo se derrumba: pérdidas, fracasos, rupturas, enfermedades, cambios drásticos etc.…Como un bosque que arde, nuestras estructures internes, nuestras certezas, se consumen. Y en medio del caos, pareciera que nada volverá a ser igual.
Pero es aquí en donde entra la sabiduría de la naturaleza.
LA REGENERACIÓN: RENACER DESDE LAS CENIZAS
Los bosques no solo sobreviven a los incendios, se transforman. Algunas semillas solo germinan tras el fuego, es decir, necesitan la crisis para activarse. De la misma manera, hay versiones de nosotros mismo que solo pueden surgir cuando todo lo anterior ha sido reducido a cenizas.
Este proceso, aunque doloroso, es una oportunidad. Es una invitación a rediseñar nuestras vidas, a reconstruirnos con mayor autenticidad, propósito y fortaleza
Hay una cita de Rita Mae Brown que dice así:
“Querido Dios, sácame de este lío”
¿Qué es lo que me permite recuperarme? – ¿Cómo puede servirme esta experiencia?
Durante mis sesiones de psicoaromaterapia el aceite esencial de jara para estos procesos es nuestro gran aliado.
El GUERRERO INTERIOR: SE NECESITA CORAJE
Para regenerarse no ocurre sin esfuerzo. Al igual que la naturaleza despliega una sabiduría silenciosa para comenzar de nuevo, nosotros también necesitaos adoptar una actitud valiente. El guerrero no es quien nunca cae, sino quien se levanta con más fuerza, con más amor por sí mismo y por la vida. Se requiere coraje para enfrentar una pérdida, se necesita determinación para cambiar y valentía para volver a empezar.
La próxima vez que te sientas en ruinas, recuerda:
Estás en proceso de transformación.
Como el bosque tras un incendio, tu también volverás a florecer