Crema tibia de calabaza, pera y miso blanco

Crema tibia de calabaza, pera y miso blanco

Dulce terrenal para días secos y ánimos fríos

Cuando el viento se vuelve fino y la luz cae temprano, el cuerpo pide abrigo desde dentro. En la visión clásica china del otoño, la energía se recoge y la mente se vuelve más íntima. Esta crema hace justo eso: suaviza, humedece y reconforta con un dulzor redondo y un toque umami que invita a bajar el ritmo.

Por qué prepararla

  • Aporta suavidad y humedad en épocas secas.

  • Sienta bien al estómago y favorece una digestión tranquila.

  • Ayuda a calmar la mente: el toque de miso y pera aporta equilibrio y sensación de hogar.

  • Es tan reconfortante que parece una meditación en taza.

Ingredientes (2–3 raciones generosas)

  • 300 g de calabaza (butternut o kabocha)

  • 1 pera madura, pelada y en trozos

  • 1 trozo de puerro o cebolla tierna (solo la parte blanca)

  • 1 cucharadita de miso blanco (shiro miso)

  • 1 trozo de jengibre fresco (aprox. 10 g)

  • 500 ml de agua o caldo vegetal suave

  • 1 cucharadita de aceite de sésamo tostado

  • Opcional: semillas de calabaza tostadas o unas gotas de limón

Preparación

  1. En una olla, calienta el aceite de sésamo y pocha el puerro hasta que quede transparente.

  2. Añade calabaza, pera y jengibre; remueve 2–3 minutos.

  3. Cubre con el agua o caldo y cocina a fuego suave 20–25 minutos, hasta que todo esté muy tierno.

  4. Tritura fino hasta lograr una crema aterciopelada.

  5. Disuelve el miso en un poco de líquido caliente y agrégalo al final, sin hervir.

  6. Sirve con un hilo de aceite de sésamo, semillas tostadas o un toque de limón.

Clave energética estacional

  • Calabaza: dulce y tibia; favorece la estabilidad y la sensación de base.

  • Pera: jugosa y fresca; aporta humedad y suavidad a la garganta.

  • Miso blanco: salado suave y umami; contribuye a un equilibrio digestivo amable.

  • Jengibre: picante tibio; ayuda a mover la energía y a espantar el frío interno.

El conjunto trae un balance de tibieza, dulzor y fluidez que sienta de maravilla cuando el aire se seca y el ánimo pide refugio.

Ritual de respiración antes de comer

Prueba esto mientras la crema humea en el cuenco:

  • Inhala por la nariz contando 4, sostén 2, exhala lento por 6.

  • Repite 5 ciclos, sintiendo cómo desciende el ritmo mental.
    Comer con respiración consciente potencia la sensación de calma y calidez interior.

Claves prácticas

  • Si quieres más ligereza, sustituye parte del caldo por agua y añade unas gotas de limón al final.

  • Si buscas más efecto “abrazo”, agrega 1 cucharadita de tahini al triturar.

  • Para un punto aromático, ralla un toque de piel de naranja justo antes de servir.

Este contenido orienta hábitos de bienestar y no sustituye el consejo profesional individual. Ajusta ingredientes y cantidades a tus necesidades personales y preferencias.

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