La importancia de la salud mental y el descanso en los nuevos papás

La importancia de la salud mental y el descanso en los nuevos papás

Cuando un hijo llega al mundo, lo hace sin instrucciones… y aun así, desde el primer segundo, ya te cambia la vida entera.

Nadie te pide experiencia, pero tú sientes en lo más profundo la responsabilidad de hacerlo lo mejor posible. Y también la emoción, esa emoción tan grande que a veces ni cabe en el pecho.

El embarazo, cuando se vive con calma, puede ser precioso.

Yo siempre digo que es un tiempo sagrado, un espacio que te invita a conectar contigo y con esa vida que está creciendo.

La aromaterapia puede ser una gran compañera en ese camino: un difusor encendido en casa, un rolón que llevas contigo, unas gotas en la ropa o incluso en el gel de baño… pequeños gestos que sostienen, que acompañan, que suavizan la espera.

Pero cuando el bebé llega, empieza una etapa completamente distinta.

Las noches sin dormir, el cansancio acumulado, la irritabilidad que aparece cuando no puedes más… no siempre pasa, pero cuando pasa, se siente y mucho

Y justo ahí, cuando más delicados estamos, aparecen los consejos: “No lo cojas tanto en brazos”, “No lo metas en la cama”, “Se va a malacostumbrar”. Todo el mundo quiere ayudar, pero a veces solo confunden o duelen.

Y yo siempre pienso una cosa: ¿alguien ha visto a un niño de 6 o 7 años durmiendo en brazos de su madre todas las noches? No, ¿verdad?

Los bebés crecen tan deprisa que casi no te da tiempo a darte cuenta. Esa etapa pasa volando, y está para vivirla y disfrutarla. Cada familia es única, y en casa solo importáis vosotros tres, si es un embarazo normal o cuatro si el un embarazo doble.

Los consejos se agradecen, claro, pero nadie conoce a tu bebé como tú.

Las flores de Bach pueden ser un gran apoyo cuando el cuerpo y la mente están agotados, cuando sientes que no llegas o que te pierdes un poco.

La aromaterapia también abraza mucho en estos momentos: calma, acompaña, equilibra. Desde mi experiencia como madre, y como terapeuta que acompaña a  personas en sus primeros pasos en la crianza, sé cuánto pueden ayudar estas herramientas.

No solo alivian… también permiten respirar, centrarse y volver a conectar.

Y algo que me gusta recordar siempre: sentirse mal o pensar que estamos fallando les pasa a muchísimas personas, aunque no lo digan.

Pero no es necesario vivirlo así. Para nuestros hijos somos todo. Todo. Su mundo, su seguridad, su amor más grande.

Nos adoran tal y como somos, incluso en nuestros días más cansados, incluso cuando dudamos.

Cuidarte también es cuidar a tu bebé. Es el gesto más silencioso, más profundo y más amoroso que puedes ofrecerle.

Los aceites que aconsejamos cuando hay bebes en casa son aceite esencial de naranja y aceite esencial de Lavanda, ya que son dos de los pocos aceites esenciales recomendados para ellos, eso si nunca se lo pondremos en la piel a nuestro bebe, sino en su ropita o en un difusor un ratito.

 

Carol Vega Conde Aromaterapeuta  y terapeuta floral certificada

Deja un comentario

Scroll al inicio