Aceite esencial de orégano

Aceite esencial de orégano: natural sí, pero no inofensivo

En los últimos años el aceite esencial de orégano se ha convertido en la “estrella” de los remedios naturales.

Muchos lo recomiendan como si fuera un suplemento más, algo que puedes tomar sin riesgos porque “es natural”.
Pero natural no significa inocuo.

Y aquí está el problema: cada vez más personas lo aconsejan por vía interna sin tener formación en aromaterapia. Y el aceite esencial de orégano es uno de los más potentes, irritantes y reactivos que existen.
De hecho, mal usado puede ser tan corrosivo para las mucosas como un producto de limpieza fuerte. Sí, así de intenso es.

Por eso es importante hablar claro, sin alarmismos, pero con responsabilidad

¿Por qué el aceite esencial de orégano es tan fuerte?

Este aceite está cargado de moléculas llamadas fenoles (como el carvacrol y el timol).
Estas moléculas son maravillosas cuando se trata de combatir virus, hongos y bacterias… pero también son altamente irritantes.

Eso significa que, si lo tomas sin diluir, sin guía o durante demasiado tiempo, puede:

  • quemar tus mucosas,
  • causar gastritis o ardor,
  • alterar tu flora intestinal,
  • o incluso irritar tu hígado.

No es un aceite “suave” ni de uso cotidiano. Es potente, rápido y eficaz… pero justo por eso exige respeto.

 

Quién NO debería tomarlo (y esto es muy importante)

Hay grupos para los que el aceite esencial de orégano está totalmente desaconsejado:

❌ Embarazadas y lactantes
❌ Niños pequeños
❌ Personas con gastritis, úlceras o problemas digestivos
❌ Personas con enfermedad hepática
❌ Personas que toman anticoagulantes o medicamentos para la glucosa
❌ Personas muy sensibles o con alergias a plantas ricas en fenoles

Si estás en uno de estos grupos, este aceite no es para ti.

 

¿Entonces quién puede tomarlo?

Solo personas para las que un aromaterapeuta clínico determina que es necesario, útil y seguro en su situación concreta.

Porque este aceite no se usa “porque sí”, ni “por si acaso”, ni “para prevenir”.

Es un aceite para usos puntuales y con una razón clara detrás.

Se puede utilizar a nivel tópico ósea en la planta de los pies y nos hará un efecto similar sin perjuicios digestivos

 

¿Cómo se usa de manera segura?

Aquí está una de las claves que casi nadie explica:

🔹 1. Siempre diluido

Nunca se toma puro.
Nunca.
Se necesita una buena dilución en aceite vegetal o cápsulas específicas para que no queme la mucosa digestiva.

🔹 2. Solo por tiempo limitado

El máximo recomendado es de 10 días, porque más tiempo puede irritar tus mucosas, desequilibrar tu flora intestinal o generar molestias digestivas.

🔹 3. Con dosis personalizadas

No hay una cantidad “estándar” que sirva para todos. Depende del estado general, del sistema digestivo, del hígado y de la sensibilidad individual.

 

Lo que casi nadie dice…

El aceite esencial de orégano es tan potente que no sirve como rutina, ni para “fortalecer el sistema inmune” cada semana, ni para tomar cada vez que notas molestias.

Para ese tipo de apoyo existen opciones mucho más suaves y respetuosas: hidrolatos, infusiones, aceites esenciales menos irritantes o mezclas específicas.

Este aceite es para ocasiones concretas, no para el día a día.

 

En resumen: natural no significa inofensivo

El aceite esencial de orégano es una herramienta maravillosa cuando se usa bien…
y un problema serio cuando se usa sin conocimiento.

Respetar su potencia, entender sus límites y consultar a profesionales formados es lo que marca la diferencia entre un remedio efectivo y una mala experiencia.

Carol Vega Conde

Aromaterapeuta certificada

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