BINGO AROMÁTICO
“Jugamos, Olimos y Descubrimos Nuestra Propia Fórmula»
Esta vez, me atreví a innovar una vez más y puse a mis alumnos a prueba de bomba.
¡Nunca habían jugado al bingo con la nariz!
En uno de los talleres de aromaterapia que imparto, propuse algo distinto: un bingo aromático.
Fue algo arriesgado, lo se…pero me va el riesgo.
Lo que empezó como un juego despertó risas, sorpresa y mucha participación. Pero también fue una oportunidad perfecta para abrir una conversación clave en aromaterapia emocional.
“Como un mismo aceite puede generar reacciones totalmente opuestas en diferentes personas”
Me sirvió una vez más para explicar que la línea de enseñanza que aprendí referente a la psicoaromaterapia y de la que ya llevo años aplicando en consulta, rompe con muchas de las reglas de venta que hay en el mercado de que un mismo aceite esencial , a nivel emocional nos va a aportar aquello que nuestra mente, y repito nuestra mente cree que sabe que necesitamos.
“Esto no es como los tres mosqueteros, uno para todos, todos para uno”
Después, aprovechamos el intercambio de opiniones para mostrar en vivo lo que siempre digo: esta disciplina es pura alquimia entre el terapeuta, el cliente y su momento vital. Y cuando esa mezcla se logra… sucede la magia.
La ganadora del bingo se llevó uno de mis libros, y para que nadie se fuera con las manos vacías, cada participante recibió un stick olfativo con el aroma que más le gustó, guardado en una bonita y calurosa bolsita como recuerdo de una experiencia que, según me dijeron, nunca habían vivido antes.
Tanto para mí, como facilitadora, como para quienes asistieron, la actividad se convirtió en una oportunidad para conectar con el sentido del olfato de una manera lúdica, creativa y significativa. Por ello, he decidido incorporar esta dinámica en futuras sesiones, convencida de su potencial para fomentar la atención plena, la memoria y el disfrute compartido.