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Pilar Sordo – Qué pasa con los Jóvenes

Los jóvenes, el alcohol y la tecnología. “Esto de regalar flores y sentir que hice un regalo cuando no mandé nada, o caritas contentas o tristes modifica mi estado emocional. Es sicótico.

Uno tiene que tener la capacidad de controlar y frenar cuando entra al sistema y cuando no. Y hacerle entender a la gente que te escribe que no vas a contestar de forma inmediata. Me parece increíble que la gente se enoje. Es algo que te va atrapando y haciendo perder la sensación de voluntad”

Pilar Sordo nació en Chile. Es psicóloga, escritora y conferencista. Forma parte del cuadro de honor de las 21 personas más influyentes de su país y se convirtió en un claro referente a la hora de efectuarle consultas sobre temas relacionados con la psicología femenina, las cuestiones de familia y pareja, las sexualidad adolescente y adulta, entre otros.

Además, es autora de varios libros, entre los que se encuentran Viva la diferencia, No quiero Crecer y Lecciones de Seducción.

Comentarista del comportamiento típico en distintos países de Latinoamérica. Sus obras están expresadas en un lenguaje para “Todo Publico”; utilizando sus propias experiencias para conducir investigaciones, analizarlas y construir conclusiones.

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De familias modelo a los nuevos modelos de familia

Doctora en Psicología por la Universidad de Buenos Aires y autora del libro ¿Por qué estoy contigo? (Ediciones B), Graciela Moreschi menciona la palabra: Transformación. Refiriéndose a los nuevos modelos de familia que se encuentran hoy en día en la sociedad.

Durante mucho tiempo la idea de “familia” tenía una sola lectura. Hogar encabezado por un matrimonio de diferentes sexos que convivían bajo un mismo techo junto a sus hijos. La economía y la estructura principal eran generadas por el hombre y las mujeres se dedicaban al hogar y a la crianza de los niños.

Hoy en día, la realidad es otra. Existen familias ensambladas, monoparentales, encabezadas por una mujer, de parejas del mismo sexo e incluso modelos de familia aún más abiertos. Hijos que viven sin padres, grupo de jóvenes, ancianos que comparten el mismo techo, convivencia de padres sin hijos o con hijos de otros matrimonios o, incluso, matrimonios sin convivencia.

Las opciones son múltiples, y cada vez quedan más atrás los modelos antiguos e incluso los códigos, la crianza, las costumbres y modalidades dentro de ellas. Dándole espacio al surgimiento de modelos de familias horizontales en la que todos los integrantes opinan, juzgan y actúan a diferencia de las anteriores familias verticales, que son encabezadas solo por los progenitores que tienen la posesión de la última palabra y decisión en beneficios de todos los que conviven en el hogar.

Estos cambios profundos traen consigo muchos desafíos. Ya que los límites no están establecidos y las referencias que tenemos del concepto familia no continúan vigentes.
Nos encontramos ante cambios que afectan los modos de vivir, las relaciones de las sociedad misma, así como en sus aspectos organizativos. Los niveles de responsabilidad familiar y los niveles de compromisos matrimoniales sufrieron cambios difíciles de balancear, al igual que los deseos de libertad personal e individualismo trayendo como consecuencia rupturas y uniones libres sin lazos afectivos.

Estos cambios son procesos que a su vez, dejan al descubierto aspecto muy positivo en el seno familiar. El aumento de dialogo con los hijos para transmitir los valores, enseñanzas y orgullos, mayor participación de la mujer en la familia, trabajo y sociedad y una apertura mental que reduce los niveles de prejuicio con el otro y una mayor aceptación de nuestra realidad; De esta manera, se reduce las exigencias sociales de alcanzar una familia tipo y sí, una familia que nos identifique con nuestros propósitos y enseñanzas.

En suma, hoy en día la familia moderna tiene varias lecturas, formas, tipos y por lejos, ya no es algo único pero además, la velocidad de la época actual hace que estas transformaciones sean más diversas y dinámicas. Pero, aún sigue cumpliendo un rol importante en cuanto a ser un núcleo fundamental de la sociedad. Es decir, la familia seguirá siendo un reflejo de la sociedad existente.

De familias modelo a los nuevos modelos de familia

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Padres e hijos

Tus padres no son perfectos, pero hicieron lo mejor por ti

Vamos por la vida como si hubiéramos llegado aquí por arte de magia, creyendo que todo lo obtenemos de nuestros padres es nuestro derecho. Quizás esa sea cierto hasta cierta edad; sin embargo, cuando ya tenemos conciencia de todo lo que nuestros padres hacen por nosotros, deberíamos actuar con más consideración y respeto hacía ellos.

Por fortuna, a todos nos llega una edad donde -a la fuerza o por las buenas-, nos damos cuenta de cómo es la vida real de un ser humano. A algunas personas les llega con la mayoría de edad, mientras que otros se dan cuenta con un fuerte golpe de la vida.

Lo cierto es que llega un momento en la vida donde esa frase que solían decirnos nuestras madres en la adolescencia se cumple como una suerte de presagio:«Solo cuando tengas hijos entenderás». Y si, efectivamente, solo cuando se es padre o madre uno se entera de lo que «cuesta» serlo.

Los padres no son perfectos

Y no esperamos que lo sean. Es cierto que cuando somos niños idolatramos a nuestros padres, ellos son el reflejo de la persona que aspiramos llegar a ser; pese a eso, esa visión cambia cuando llegamos a la adolescencia y comenzamos a entrever sus fallas.

Comenzamos a notar que muchas veces nos piden que hagamos cosas que ellos no hacen, que de vez en cuando nos mienten, aunque insisten en que seamos honestos con ellos. Es entonces cuando comenzamos a reprocharles sus fallas. A esa edad nos sentimos los dueños del mundo y creemos que jamás sintieron o pensaron como nosotros. ¡Ja! Solo en la edad adulta nos damos cuenta de lo equivocados que estábamos.

Si, ellos no son perfectos; pero de hecho saben mucho más que nosotros tanto por su edad como por sus experiencias. Por eso, por todos sus dolores y sufrimientos es que tratan de que nosotros hagamos las cosas que ellos no hicieron, que no cometamos los errores que ellos cometieron; ellos desean que tengamos una vida que ellos no tuvieron.

Todo lo que tuviste y tienes lo debes a tus padres

Aunque te cueste reconocerlo o el orgullo no te lo permita, si tienes cierto grado de estudio o una mejor posición económica e incluso una familia más estable y una casa más bonita; todo lo debes a tus padres y te voy a decir la razón.

Tus padres en primera te dieron la vida. Muchas veces se fueron a la cama agotados de cansancio tras cuidarte después de una enfermedad, dejaron de comprarse cosas que necesitaban para que tuvieras cubiertas tus necesidades.

Además de eso, asumieron deudas increíbles para que fueras a estudiar esa carrera que deseabas, y aunque fuera algo que no querías estudiar lo hiciste porque de una forma u otra tenías la certeza que eso te iba a llevar a un mejor futuro.

Puede ser que ahora que lees esto digas: «¡Ah! Es que no pedí venir al mundo, esa era su obligación». Sí, no pediste nacer, pero ellos bien hubieran podido optar por ser las personas más despiadadas y descuidadas contigo (tu sabes que hay «padres y madres» que no merecen ese título). Pese a eso, hicieron por ti lo mejor que pudieron con sus medios, su educación, las enseñanzas que recibieron de sus padres y de las experiencias de su vida.

Yo hace unos años conocí a una madre que se sacrificaba de más por un par de hijas mal agradecidas que tenía. Si ella tenía un par de zapatos nuevos, ellas se los ponían y dañaban sin que esa señora chistara ni tan siquiera un poco. Muchas veces la vi acostarse a dormir sin haber comido nada porque ella se sacrificaba para que los demás comieran. Sí, ella ciertamente se sacrificaba mucho por sus hijas aunque no lo merecieran.

Lo quieras o no, estás en deuda

Esto no es algo que lo diga alguna ley (aunque en algunos países cuando eres adulto y tus padres están desamparados, debes mantenerlos aunque ellos no se hubieran hecho cargo de ti de pequeño), pero es una obligación moral que todos tenemos con ellos. Y no es porque se hayan ido a la cama sin comer, o se hayan endeudado para darnos lo que ellos no tuvieron; es porque son nuestros padres.

Más allá de lo que concierne al dinero o a los sacrificios, ellos hicieron y hacen todo por amor a nosotros. Cuando se es padre se ama y se hacen sacrificios hasta el último día de vida.

Ahora bien, no es que estés obligado a «pagar esa deuda», lo haces o no lo haces, tal y como ellos hicieron contigo; eso ya es cosa de cada ser humano y de lo que tenga en su corazón. Nadie debe dar nada por obligación.

Hay personas que no fueron cuidados por sus padres y en cambio fueron sus tíos y abuelos los que vieron por ellos. En algún momento de la vida resurgen sus padres, y ha sido tal la crianza que recibieron de parte de sus cuidadores que terminan dando bondad, cuidado y amor a los padres que jamás vieron por ellos. También hay personas que no responden de igual manera, pero eso es cuestión de índole personal y no nos corresponde juzgarlos por sus decisiones.

La vida no es fácil

Es posible que la vida no nos trate como hubiéramos querido; sin embargo, para hacernos el camino más fácil, pone en éste a nuestros padres.

Ellos se esmeran por ser mejores que sus antecesores, no porque se avergüencen; solo aprendieron de los errores que tus abuelos cometieron con ellos. Así mismo harás tú. Darás a tus hijos lo mejor de ti y en eso tienen mucho que ver tus antepasados, porque son años de conocimiento que se pasan de generación en generación, siempre con mucho amor.

Sé que de una forma u otra eres consciente de los sacrificios que tus padres hicieron por ti, pero no esperes a su muerte para hacerte decir: «Gracias por todo, los amo».

Ve a verlos, visítalos, abrázalos y diles cuanto les amas, hoy. Tú, que ahora eres padre o madre, sabes lo que ellos pasaron contigo y no estaría de más que se lo hicieras saber.

Te deseo lo mejor.

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¿Por qué se consume tanta pornografía?

“La pornografía ingreso a nuestras vidas por comodidad” nos cuenta la psicóloga Graciela Moreschi, autora del libro ¿Por qué estoy contigo?.

La pornografía como una vía fácil y libre para satisfacer nuestros deseos inmediatos, sumándole que se puede encontrar en cualquier plataforma, en cualquier momento y en cualquier lugar. Nos otorga comodidad no solo con hacer un click y poder ver y elegir lo que fantaseamos, sino que también nos ahorramos de los pasos iniciales que conllevan seducir o atraer al otro. De esta manera, no sufrimos el rechazo o el abandono.

No experimentamos relaciones reales con personas que desean, sienten y eligen. Creamos fantasías estimuladas por el cerebro más que por los genitales y a la hora de un encuentro real, ya sea con tu pareja establecida o no, hay una suma de expectativas que no se cumplen. Ya que el estereotipo de hombre o mujer que se construyó en tu cabeza no coincide con la persona real; llevándonos a la pérdida del apetito sexual o falta de autoestima para alcanzar los niveles de exigencia que se muestran en un film pornográfico. Y a su vez, creer que la sexualidad es tener ese tipo de prácticas que se muestran o la obligación de tener que incorporarlas.

Otros de los efectos significativos que trae el consumo elevado de pornografía es la construcción de creencias erróneas, por ejemplo creer que las mujeres siempre están dispuestas a tener sexo, que deben responder a las demandas del hombre o que el sexo con violencia es algo normal.

Sin lugar a dudas, la pornografía puede incidir en un desarrollo pleno de la actividad sexual y afectiva a cualquier edad sino se tiene en cuenta las afecciones con el consumo o se intenta regular la exposición y el acceso a ella. -La pareja y el consumo de pornografía ¿Es bueno o es malo? ¿Debilita o fortalece el vínculo? Existen diversos estudios y miradas de distintos especialistas sobre el tema, ya que es una de las problemáticas mas importantes que se están desarrollando en los vínculos de hoy en día.

Entre los indicadores negativos se mencionan que los hombres desarrollan mayor ansiedad, debido a que quieren experimentar las grandes hazañas que se muestran en los films pornográficos e incorporarlas a su vida de pareja.Mientras que las mujeres pueden desarrollar inseguridad emocional o falta de aceptación de su aspecto físico por querer ser igual o más atractiva que una estrella porno.

Esto debilita la confianza y el dialogo entre ambos. Por otro lado, existe una mirada mas positiva con respecto al consumo de pornografía, como una practica individual o por ambos integrantes de la pareja. Favoreciendo la expresión de sus deseos y creando un nuevo modo de expresión en la intimidad.

Por imitación, se abren al dialogo para expresar las disconformidades o dudas del acto sexual que vienen o quieren llevar a cabo y crean un ambiente de comprensión, confianza y entrega con el otro estimulados por personas ajenas a la pareja.Es un a línea muy delgada y de mucho equilibrio pero que puede conseguirse con el correr del tiempo o con una conversación directa y franca.

¿Por qué se consume tanta pornografía?

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Padres e hijos

Nada de pantallas antes de los dos años: por qué es peligroso exponer a los niños a dispositivos

El debate surge en cada reunión social o salida a comer en familia. Ya no llama la atención ver niñas y niños pequeños con tablets o teléfonos celulares en la mesa del restaurante, o en un sillón contiguo a donde comen los adultos, en una cena de amigos. O en el colectivo. O en la sala de embarque previo a tomar un avión.

O en la espera del médico. El “chupete electrónico” reemplazó a los autitos, rompecabezas, hojas y lápices de colores y demás artilugios a los que recurrían los padres -hasta no hace mucho tiempo- para entretener a sus hijos en las salidas o viajes.

Desde la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) volvieron a alertar acerca de la exposición de niños a pantallas, que puede ser perjudicial para el desarrollo infantil si no se controla adecuadamente. Destacaron que hasta los dos años no deben estar expuestos a estos dispositivos, mientras que entre los dos y cinco años el máximo aceptable es una hora diaria, siempre con contenidos de alta calidad didáctica, apropiados para su edad y acompañados por un adulto responsable.

El desarrollo del cerebro del niño depende en parte de las experiencias que vive y la pérdida de momentos de juego creativo tiene un fuerte impacto en su fortalecimiento
“Por ‘pantallas’ nos referimos a cualquier dispositivo electrónico digital que proyecte imágenes, como televisores, computadoras, tablets, teléfonos celulares y videojuegos, entre otros. Lamentablemente, su uso comienza cada vez a edades más tempranas, a pesar de las recomendaciones actuales al respecto”, explicó el médico pediatra Nicolás Cacchiarelli, prosecretario del Comité de Crecimiento y Desarrollo de la SAP.

Las pantallas impactan negativamente por el contenido de lo que ven o hacen los niños mientras utilizan estos dispositivos y también por todo lo que dejan de hacer, como el desarrollo de vínculos afectivos con los demás, juegos creativos, lectura, estudio y actividad física, etcétera. El desarrollo del cerebro del niño depende en parte de las experiencias que vive y la pérdida de momentos de juego creativo tiene un fuerte impacto en su fortalecimiento.

Si bien aún se están estudiando los mecanismos que intervienen para que la exposición a pantallas por sobre las recomendaciones produzcan efectos nocivos en la salud, entre las conclusiones preliminares se halló que el cerebro interpreta la luz azul de las pantallas como que “es de día” y por eso se producen alteraciones en el sueño. Además, se están empezando a describir problemas visuales más tempranos, contracturas musculares y tendinitis. En cuanto a los efectos producto por todas las otras actividades saludables que se dejan de hacer, aparecen niveles importantes de sedentarismo, obesidad, depresión, ansiedad, trastornos vinculares y afectación general en el desarrollo cognitivo, emocional y social del niño.

“El uso de pantallas a cualquier edad produce un efecto inmediato de detención del movimiento y de desconexión de lo que está ocurriendo alrededor. Esto, que a primera vista puede resultar ‘práctico’, impacta directamente en áreas sensibles del desarrollo de los niños pequeños como la calidad del sueño y el desarrollo del lenguaje y en la edad escolar, en la capacidad de concentración para el aprendizaje”, detalló Laura Krynski, secretaria de la Subcomisión de tecnologías de la Información (TICs) de la SAP.

El uso de pantallas a cualquier edad produce un efecto inmediato de detención del movimiento y de desconexión de lo que está ocurriendo alrededor
En enero de este año, se había difundido una investigación denominada Asociación entre tiempo de pantalla y performance de los niños en una evaluación de desarrollo, publicada en JAMA Pediatrics, que evaluó a 2441 madres y niños menores de cinco años de Canadá y concluyó que hay una asociación directa entre el tiempo de pantalla al que se someten y el desarrollo cognitivo de los niños.

“Las cifras que arroja este estudio son alarmantes, dado que muestra, por ejemplo, que los niños de dos años se encuentran expuestos a pantallas en promedio alrededor de dos horas y media por día, y a los tres años, más de tres horas y media diarias. Y aquí se demostró la siguiente asociación: cuanto mayor es el tiempo de exposición a las pantallas a los dos y a los tres años, menor es el rendimiento encontrado en las pruebas de evaluación del desarrollo de esos mismos niños al ser evaluados a los tres y a los cinco años respectivamente. Si bien estos datos son de Canadá y no contamos con estadísticas locales al respecto, todo indica que en nuestro país la situación sería muy parecida”, aseveró el médico pediatra Esteban Rowensztein, especialista en desarrollo infantil y secretario del Comité Nacional de Pediatría General Ambulatoria de la SAP.

Los especialistas de la SAP destacaron que en caso de utilizar pantallas, la actividad debería estar asociada a los juegos propios de cada edad. Por ejemplo, sería preferible pintar, leer un cuento o armar un rompecabezas en la tablet, en lugar de permanecer inactivo mirando videos en reproducción automática.

Para Krynski, el juego y las actividades al aire libre son irremplazables en cualquier etapa del desarrollo, ya que estimulan las habilidades motrices y la sociabilización con los pares, así como también ayudan en el desarrollo emocional en esta etapa tan sensible de la vida.

“Cuanto más actividad física y movimiento, menos uso de pantallas. Dentro del hogar, las propuestas alternativas son las que convocan la creatividad: lectura compartida, rompecabezas, encastres, plástica, juegos de rol, etc. Deben ser adecuados a cada edad para que representen un desafío -consideró-. Los juegos tradicionales ‘de crianza’ estimulan el vínculo con el otro y ayudan a resolver situaciones problemáticas y a interactuar con los pares. En el otro escenario, el juego electrónico es altamente adictivo desde su diseño secuestrando la atención de los niños y aislándolos de su entorno, y a su vez produce altos niveles de frustración ya que nunca es suficiente”.

Respecto de los niños mayores, el riesgo que entrañan estos dispositivos -de acuerdo a la opinión de los especialistas- es la posible exposición a contenido inapropiado para su edad (violencia o sexo), así como también ser víctimas de ciberacoso.

El juego electrónico es altamente adictivo desde su diseño secuestrando la atención de los niños y aislándolos de su entorno.

Otro aspecto a considerar, en opinión de Rowensztein, “es que no son sólo los niños los que utilizan inadecuadamente estos dispositivos. Muchas veces son también los adultos quienes los utilizan en exceso, afectando notablemente el tiempo y la calidad de los momentos de encuentro compartidos con sus hijos”. “Además, al representar el modelo que los niños toman, los padres indirectamente avalan y legitiman en ellos el uso excesivo. Cada vez vemos más adultos conectados a los dispositivos y desconectados de sus hijos. Los adultos debemos dar el ejemplo”, sostuvo.

“Además de la habitual exposición directa a las pantallas a través de su uso, existe un fenómeno que se denomina ‘exposición indirecta’, que implica que el menor consuma ese contenido cuando su cuidador está utilizándolo. Por ejemplo, un televisor encendido capta la atención del menor aunque se le proponga la realización de otra actividad. Esto interfiere en el circuito de comunicación reduciendo el tiempo de conversación, a la vez que limita la atención sostenida de los niños en el juego”, aseguró la médica pediatra Marcela A. Caffulli, diplomada en neurodesarrollo infantil, miembro titular del Comité de Crecimiento y Desarrollo de la SAP.

En contrapartida, utilizados en forma adecuada, siguiendo las recomendaciones que existen para cada edad, sin excesos y con el acompañamiento y supervisión de un adulto responsable, estos dispositivos pueden ofrecer distintos beneficios. “Han democratizado y simplificado el acceso a la información, en algunas situaciones favorecen la socialización, facilitan el trabajo colaborativo, promueven la adquisición de habilidades técnicas y ofrecen muchas posibilidades en el ámbito de la educación”, opinó Rowensztein.

¿Cuánto tiempo deben pasar nuestros hijos delante de las pantallas? Responde Dimitri Christakis

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Entrevista a Graciela Moreschi

Entrevista a Graciela Moreschi

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La familia es la mejor escuela para aprender a manejar las emociones

La familia es la mejor escuela para aprender a manejar las emociones.Laura Rojas-Marcos.

A través de sus libros, entre los que destacan: ‘La familia’, ‘Somos cambio’, ’Hablar y aprender’, Rojas-Marcos nos brinda la oportunidad de observar diferentes aspectos de la condición humana: cómo favorecer una autoestima positiva, el impacto que tienen las relaciones familiares en el desarrollo emocional o qué es la asertividad y cómo podemos ayudar a nuestros hijos a que sean más asertivos. “Las personas asertivas saben lo que quieren, saben lo que piensan y se toman el tiempo para pensar, para decidir y para actuar”, reflexiona.

Laura Rojas-Marcos ha sido seleccionada entre las Top 100 Mujeres Líderes en España y colabora con instituciones dedicadas a diversos temas sociales y de salud mental.

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Estados de ánimo por los que puede pasar una embarazada

Es normal tener estos cambios de humor frecuentes durante y después del embarazo debido a que los cambios hormonales por los que pasa el cuerpo afectan al nivel de los neurotransmisores (los mensajeros químicos del cerebro) que contribuyen a crear el estado de ánimo.

El embarazo no sólo modifica el cuerpo de la mujer por dentro y por fuera, sino que también incide en su sensibilidad. En la mayoría de los casos, los cambios de humor surgen entre las semanas 6 y 10 del embarazo, disminuyen hacia el segundo trimestre y reaparecen al acercarse el fin de la gestación.

Causas de los cambios de estado de ánimo

Los neurotransmisores del cerebro se alteran en esta etapa porque no reciben los mismos niveles hormonales de siempre. Además, los niveles de progesterona y estrógenos se duplican y, por este motivo, la parte racional de la personalidad disminuye, a la vez que se refuerza la parte emocional.

Durante el primer trimestre del embarazo, muchas mujeres pueden sufrir cambios de humor repentinos como ansiedad, sentimientos de euforia y tristeza, alegría, mal humor, entre otros. Dentro de estos también se encuentran los cambios físicos típicos del embarazo como las náuseas y los vómitos, los mareos, poco apetito. La falta de deseo sexual también suele disminuir debido al cansancio, las molestias físicas o por miedo a dañar al feto.

Viajar con niños en Semana Santa
La Semana Santa es una época complicada para viajar con la familia ya que no son muchos días de fiesta y el tiempo no siempre acompaña, por lo que puede ser difícil elegir destino y actividades para pasar estas fiestas con los niños.

El segundo trimestre del embarazo se caracteriza por ser un periodo más tranquilo debido a que la salud emocional suele mejorar porque los cambios hormonales se han estabilizado y la futura mamá se encuentra más positiva y animada por la llegada del nuevo bebé y ha sabido como adaptarse psicológicamente a la gestación. Las molestias físicas que se manifestaron durante el primer trimestre han desaparecido y la futura mamá puede experimentar un mayor deseo sexual favorecido por el aumento de la sensibilidad.

En el tercer trimestre es probable que reaparezcan los primeros estados de ánimo de la mujer embarazada, así como las dificultades anímicas debido al gran crecimiento de la barriga. Como consecuencia aparecen los dolores de espalda, cansancio, dificultad para dormir, entre otros, que no ayudan al bienestar emocional. También puede experimentar altos niveles de ansiedad por conocer al bebé o miedo al parto.

Maneras de controlar los cambios de humor

En primera la mujer embarazada debe estar consciente de que está pasando por una etapa en que las hormonas son cambiantes, por lo tanto, esta situación es completamente normal.

– Habla de lo que sientes:

Comparte todo aquello que sientes con tus amigas, familiares… que ya hayan pasado por esta situación, eso te dará algo de alivio. Mantén comunicación con tu pareja, háblale de tu sentir y escucha también lo que el siente.

– Controla el estrés y la ansiedad:

No permitas que estos sentimientos aumenten, busca la manera de desaparecerlos: haz ejercicio, duerme y alimentate bien, diviértete. A las mujeres que tienen muy elevado este sentir se les recomienda tomar clases de yoga prenatal u algún otro tipo de relajación.

– Haz cosas que te haga sentir bien:

Tal vez tengas en mente realizar alguna actividad con tus familiares, tomar un tiempo a solas para ti, leer un libro, salir a platicar con una amiga, toda actividad que quieras realizar y consideres que te ayudaría a despegar tu mente es válida.

¿Qué hacer si continuo con estos altibajos emocionales?

Si tus cambios de humor se vuelven más intensos o frecuentes no te alarmes, habla con tu médico y pide que te recomiende alguna actividad en específico o con un psicólogo para que pueda ayudarte a sobrellevar el proceso.

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Embarazo y bebes

Consejos para cuidarte durante el embarazo

Entre la mujer y el bebé que crece dentro de ella se establece un canal de comunicación permanente. Todo lo que la madre hace repercute en el feto: si practica ejercicio, mejora su oxigenación; si come bien, favorece su desarrollo; si descansa y busca tranquilidad, le proporciona bienestar. Son buenas razones para cuidarse.

Consejos para cuidarte durante el embarazo

1. Conseguir tiempo libre
Debemos reservar un rato cada día para realizar una actividad agradable: tomar un café con una amiga, ir al cine, leer a nuestros autores favoritos, salir de compras o disfrutar de un relajado paseo por el parque. Este tiempo será algo así como la guinda de la jornada. Es imprescindible que, a lo largo del día, haya un equilibrio entre las fases de actividad y las de descanso.

2. Levantarse, un placer
¿Por qué saltar de la cama al primer timbrazo del despertador? Es preferible desperezarse con ganas, como hacen los gatos, antes de incorporarse.

Este estiramiento hará que nos sintamos mejor y pondrá el sistema circulatorio en marcha. Por el bien de la musculatura abdominal, hay que tumbarse de costado antes de incorporarse. Una vez que hayamos puesto los pies en el suelo, levantemos los brazos y saludemos el día con una sonrisa. Ahora sí estamos listas para comenzar la jornada.

3. Libertad para los pies
Dar un paseo por un terreno blando, como un sendero de tierra o la playa, descarga los pies y la espalda. Es imprescindible llevar un calzado cómodo y sin tacones, y caminar en buena postura: erguidas y con la tripa metida para contrarrestar la curvatura de la espalda.

Si antes de irnos a la cama aplicamos aceite de sésamo tibio en los pies (se calientan dos cucharadas al baño María), nos damos un buen masaje y nos ponemos unos calcetines, dormiremos a pierna suelta.

4. Adiós al mal humor
Los pequeños enfados pueden evaporarse tras repetir el siguiente ejercicio diez veces:

De pie, con los pies separados y alineados con los hombros, y las rodillas ligeramente flexionadas.
Mantenemos la columna recta, los músculos relajados, dejamos caer los hombros y juntamos las palmas de las manos a la altura del pecho.
A continuación presionamos los pulpejos (la parte de la palma de donde sale el dedo pulgar) uno contra el otro, contando hasta diez, y relajamos.

5. Cervicales relajadas
Siéntate en el borde de una silla, con la espalda recta y el cuello estirado.
Baja la barbilla hacia el pecho al tiempo que elevas los hombros al máximo.
A continuación, se bajan haciendo movimientos giratorios y echándolos hacia atrás. Hay que intentar acercar los omóplatos lo más posible, como si se fueran a tocar.
Conviene repetir el ejercicio unas diez veces como mínimo. ¡Las cervicales quedarán como nuevas!

6. El placer de un buen baño
Nada mejor para cuidarnos durante el embarazo que darnos un buen baño relajante de cuando en cuando. Llenamos la bañera de agua no muy caliente, echamos unas 15 gotas de esencia de incienso o mirra, nos sumergimos… y no tardaremos en sentir sus efectos renovadores.

Las fragancias estimulantes también te ayudarán a reponer fuerzas. Hay que echar dos o tres gotas de esencia de cítricos sobre una piedra aromática, acomodarse en un sillón confortable, cerrar los ojos y respirar el olor que desprende la piedra.

La esencia de cítricos resulta relajante y estimulante a la vez, por lo tanto, es perfecta para activar nuestra energía en muy poco tiempo cuando solo disponemos de un rato libre. No se debe cambiar de aroma sin consultar con un especialista porque no todos los aceites etéreos son apropiados durante la gestación.

7. Que trabajen los demás
Si la pareja, los padres o amigos quieren echarnos una mano con nuestras tareas, aceptemos de buen grado.
Y si ellos no caen en la cuenta, no dudemos en pedírselo. Conviene acostumbrarse a hacerlo, pues cuando haya llegado el bebé, toda colaboración será poca.

8. Nueces y bebidas reconfortantes
Para reponer fuerzas no hay nada mejor que las nueces. Se pueden comer a cualquier hora, y las peladas son fáciles de transportar porque caben en cualquier bolsillo. Aportan cinc y magnesio, dos nutrientes que estimulan las células grises. Pero no hay que pasarse: unos 40 gramos al día bastan, porque también son muy ricas en grasas.

Una bebida reconfortante. Si hace frío, no hay nada más estimulante que tomar una bebida caliente. Cuando se espera un bebé noconviene abusar del té ni del café (no más de tres cafés suaves, ocuatro tés al día), ni beber tisanas que no hayan sido recomendadas porel médico. Un vaso de leche con miel (ideal antes de irse a dormir) oun poleo nos darán energía y nos hidratarán.

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9. ¡Fuera estrés!
Durante un breve descanso podemos hacer el siguiente ejercicio:

Nos tumbamos en el suelo boca arriba (mientras resulte aún cómodo hacerlo) frente a una pared vacía.
Poco a poco nos acercamos a la pared, y subimos las piernas estiradas, hasta que formen un ángulo recto con el muro.
A continuación, abrimos las piernas hacia los lados todo lo posible, sin forzar.
Colocamos las manos en los costados, donde se notará algún que otro tirón (sin importancia) por la postura.
Las cargadas de oxígeno también pueden ayudarte a reducir el estrés. Respiramos hondo, conscientemente, como si fuéramos a enviar el oxígeno hasta el último rincón del cuerpo. Expulsamos el aire lentamente, tardando más o menos el doble en espirar que en inspirar. El futuro bebé nos lo agradecerá y nuestra mente también.

10. Un buen masaje
Si somos de esas personas que dan vueltas y vueltas a los problemas, un masaje craneal nos vendrá como anillo al dedo. Podemos dárnoslo nosotras mismas.

Ponemos las manos sobre la cabeza como si fuéramos a lavarnos el pelo, pero, en lugar de frotar el cuero cabelludo, golpeamos la cabeza rítmicamente y con suavidad con las yemas de los dedos, como si entre las manos tuviéramos un tambor delicado.

Vamos de arriba abajo, y de delante atrás, abarcando poco a poco toda la cabeza. Este tamborileo estimula el cuero cabelludo y las vías nerviosas y, de paso, ayuda a liberarnos de pensamientos y emociones negativos.

Se aconseja hacerlo unas 40 veces.
El masaje que nos da nuestra pareja también nos hará sentir sumamente bien, Es fácil de entender: en la superficie de la piel están los receptores de las endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad. Además, está comprobado que los suaves masajes y las caricias benefician la salud. Relajan y estimulan el sistema circulatorio y el linfático. Solo hay que tener cuidado con la columna vertebral: debe quedar para los profesionales.

11. Piernas ligeras
Un sencillo ejercicio para combatir el dolor de piernas consiste en subir las puntillas y los talones alternativamente estando de pie, de manera que el cuerpo se balancee adelante y atrás.
Se puede realizar cada vez que estamos un rato de pie, por ejemplo, mientras nos lavamos los dientes.
Es recomendable repetirlo unas 30 veces.

12. Habla con el bebé
El futuro bebé oye la voz de la madre, así que ¿por qué no hablar con él? Podemos contarle cualquier cosa: que se acerca el momento de su nacimiento o que los abuelos vendrán a cenar con nosotros. Otra opción es escuchar una obra musical alegre y serena pensando que él también puede disfrutarla. Comunicarse con el niño intrauterino es una forma de incorporarle a nuestra vida, de demostrarle nuestro amor, y de forjar los primeros vínculos con él.

13. ¡Evita el dolor de cabeza!
Cuando la cabeza parece estallar: mojamos dos manoplas de felpa y las ponemos dentro del congelador hasta que estén bien frías (¡no deben llegar a congelarse!).
Luego colocamos una manopla sobre la frente y la otra en la nuca.
Cerramos los ojos e intentamos relajarnos.
Lo ideal es repetirlo dos veces con un intervalo de 15 minutos.

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Aborto – ¿Qué piensan los que no piensan como yo?

Aborto – ¿Qué piensan los que no piensan como yo? Los humanos estamos perdidos en la niebla. ¿Hay respuestas para todas las cuestiones? ¿Sabemos escuchar a quienes piensan diferente? ¿Qué argumentos validan nuestros pensamientos?

Un debate a fondo y respetuoso sobre los temas más controvertidos de nuestra sociedad y una invitación a desafiar nuestras más profundas convicciones.

Conduce: Diana Cohen Agrest. Serie basada en el libro “¿Qué piensan los que no piensan como yo?”, de la filósofa Diana Cohen Agrest.

Aborto – ¿Qué piensan los que no piensan como yo?