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Estados de ánimo por los que puede pasar una embarazada

Es normal tener estos cambios de humor frecuentes durante y después del embarazo debido a que los cambios hormonales por los que pasa el cuerpo afectan al nivel de los neurotransmisores (los mensajeros químicos del cerebro) que contribuyen a crear el estado de ánimo.

El embarazo no sólo modifica el cuerpo de la mujer por dentro y por fuera, sino que también incide en su sensibilidad. En la mayoría de los casos, los cambios de humor surgen entre las semanas 6 y 10 del embarazo, disminuyen hacia el segundo trimestre y reaparecen al acercarse el fin de la gestación.

Causas de los cambios de estado de ánimo

Los neurotransmisores del cerebro se alteran en esta etapa porque no reciben los mismos niveles hormonales de siempre. Además, los niveles de progesterona y estrógenos se duplican y, por este motivo, la parte racional de la personalidad disminuye, a la vez que se refuerza la parte emocional.

Durante el primer trimestre del embarazo, muchas mujeres pueden sufrir cambios de humor repentinos como ansiedad, sentimientos de euforia y tristeza, alegría, mal humor, entre otros. Dentro de estos también se encuentran los cambios físicos típicos del embarazo como las náuseas y los vómitos, los mareos, poco apetito. La falta de deseo sexual también suele disminuir debido al cansancio, las molestias físicas o por miedo a dañar al feto.

Viajar con niños en Semana Santa
La Semana Santa es una época complicada para viajar con la familia ya que no son muchos días de fiesta y el tiempo no siempre acompaña, por lo que puede ser difícil elegir destino y actividades para pasar estas fiestas con los niños.

El segundo trimestre del embarazo se caracteriza por ser un periodo más tranquilo debido a que la salud emocional suele mejorar porque los cambios hormonales se han estabilizado y la futura mamá se encuentra más positiva y animada por la llegada del nuevo bebé y ha sabido como adaptarse psicológicamente a la gestación. Las molestias físicas que se manifestaron durante el primer trimestre han desaparecido y la futura mamá puede experimentar un mayor deseo sexual favorecido por el aumento de la sensibilidad.

En el tercer trimestre es probable que reaparezcan los primeros estados de ánimo de la mujer embarazada, así como las dificultades anímicas debido al gran crecimiento de la barriga. Como consecuencia aparecen los dolores de espalda, cansancio, dificultad para dormir, entre otros, que no ayudan al bienestar emocional. También puede experimentar altos niveles de ansiedad por conocer al bebé o miedo al parto.

Maneras de controlar los cambios de humor

En primera la mujer embarazada debe estar consciente de que está pasando por una etapa en que las hormonas son cambiantes, por lo tanto, esta situación es completamente normal.

– Habla de lo que sientes:

Comparte todo aquello que sientes con tus amigas, familiares… que ya hayan pasado por esta situación, eso te dará algo de alivio. Mantén comunicación con tu pareja, háblale de tu sentir y escucha también lo que el siente.

– Controla el estrés y la ansiedad:

No permitas que estos sentimientos aumenten, busca la manera de desaparecerlos: haz ejercicio, duerme y alimentate bien, diviértete. A las mujeres que tienen muy elevado este sentir se les recomienda tomar clases de yoga prenatal u algún otro tipo de relajación.

– Haz cosas que te haga sentir bien:

Tal vez tengas en mente realizar alguna actividad con tus familiares, tomar un tiempo a solas para ti, leer un libro, salir a platicar con una amiga, toda actividad que quieras realizar y consideres que te ayudaría a despegar tu mente es válida.

¿Qué hacer si continuo con estos altibajos emocionales?

Si tus cambios de humor se vuelven más intensos o frecuentes no te alarmes, habla con tu médico y pide que te recomiende alguna actividad en específico o con un psicólogo para que pueda ayudarte a sobrellevar el proceso.

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Consejos para cuidarte durante el embarazo

Entre la mujer y el bebé que crece dentro de ella se establece un canal de comunicación permanente. Todo lo que la madre hace repercute en el feto: si practica ejercicio, mejora su oxigenación; si come bien, favorece su desarrollo; si descansa y busca tranquilidad, le proporciona bienestar. Son buenas razones para cuidarse.

Consejos para cuidarte durante el embarazo

1. Conseguir tiempo libre
Debemos reservar un rato cada día para realizar una actividad agradable: tomar un café con una amiga, ir al cine, leer a nuestros autores favoritos, salir de compras o disfrutar de un relajado paseo por el parque. Este tiempo será algo así como la guinda de la jornada. Es imprescindible que, a lo largo del día, haya un equilibrio entre las fases de actividad y las de descanso.

2. Levantarse, un placer
¿Por qué saltar de la cama al primer timbrazo del despertador? Es preferible desperezarse con ganas, como hacen los gatos, antes de incorporarse.

Este estiramiento hará que nos sintamos mejor y pondrá el sistema circulatorio en marcha. Por el bien de la musculatura abdominal, hay que tumbarse de costado antes de incorporarse. Una vez que hayamos puesto los pies en el suelo, levantemos los brazos y saludemos el día con una sonrisa. Ahora sí estamos listas para comenzar la jornada.

3. Libertad para los pies
Dar un paseo por un terreno blando, como un sendero de tierra o la playa, descarga los pies y la espalda. Es imprescindible llevar un calzado cómodo y sin tacones, y caminar en buena postura: erguidas y con la tripa metida para contrarrestar la curvatura de la espalda.

Si antes de irnos a la cama aplicamos aceite de sésamo tibio en los pies (se calientan dos cucharadas al baño María), nos damos un buen masaje y nos ponemos unos calcetines, dormiremos a pierna suelta.

4. Adiós al mal humor
Los pequeños enfados pueden evaporarse tras repetir el siguiente ejercicio diez veces:

De pie, con los pies separados y alineados con los hombros, y las rodillas ligeramente flexionadas.
Mantenemos la columna recta, los músculos relajados, dejamos caer los hombros y juntamos las palmas de las manos a la altura del pecho.
A continuación presionamos los pulpejos (la parte de la palma de donde sale el dedo pulgar) uno contra el otro, contando hasta diez, y relajamos.

5. Cervicales relajadas
Siéntate en el borde de una silla, con la espalda recta y el cuello estirado.
Baja la barbilla hacia el pecho al tiempo que elevas los hombros al máximo.
A continuación, se bajan haciendo movimientos giratorios y echándolos hacia atrás. Hay que intentar acercar los omóplatos lo más posible, como si se fueran a tocar.
Conviene repetir el ejercicio unas diez veces como mínimo. ¡Las cervicales quedarán como nuevas!

6. El placer de un buen baño
Nada mejor para cuidarnos durante el embarazo que darnos un buen baño relajante de cuando en cuando. Llenamos la bañera de agua no muy caliente, echamos unas 15 gotas de esencia de incienso o mirra, nos sumergimos… y no tardaremos en sentir sus efectos renovadores.

Las fragancias estimulantes también te ayudarán a reponer fuerzas. Hay que echar dos o tres gotas de esencia de cítricos sobre una piedra aromática, acomodarse en un sillón confortable, cerrar los ojos y respirar el olor que desprende la piedra.

La esencia de cítricos resulta relajante y estimulante a la vez, por lo tanto, es perfecta para activar nuestra energía en muy poco tiempo cuando solo disponemos de un rato libre. No se debe cambiar de aroma sin consultar con un especialista porque no todos los aceites etéreos son apropiados durante la gestación.

7. Que trabajen los demás
Si la pareja, los padres o amigos quieren echarnos una mano con nuestras tareas, aceptemos de buen grado.
Y si ellos no caen en la cuenta, no dudemos en pedírselo. Conviene acostumbrarse a hacerlo, pues cuando haya llegado el bebé, toda colaboración será poca.

8. Nueces y bebidas reconfortantes
Para reponer fuerzas no hay nada mejor que las nueces. Se pueden comer a cualquier hora, y las peladas son fáciles de transportar porque caben en cualquier bolsillo. Aportan cinc y magnesio, dos nutrientes que estimulan las células grises. Pero no hay que pasarse: unos 40 gramos al día bastan, porque también son muy ricas en grasas.

Una bebida reconfortante. Si hace frío, no hay nada más estimulante que tomar una bebida caliente. Cuando se espera un bebé noconviene abusar del té ni del café (no más de tres cafés suaves, ocuatro tés al día), ni beber tisanas que no hayan sido recomendadas porel médico. Un vaso de leche con miel (ideal antes de irse a dormir) oun poleo nos darán energía y nos hidratarán.

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9. ¡Fuera estrés!
Durante un breve descanso podemos hacer el siguiente ejercicio:

Nos tumbamos en el suelo boca arriba (mientras resulte aún cómodo hacerlo) frente a una pared vacía.
Poco a poco nos acercamos a la pared, y subimos las piernas estiradas, hasta que formen un ángulo recto con el muro.
A continuación, abrimos las piernas hacia los lados todo lo posible, sin forzar.
Colocamos las manos en los costados, donde se notará algún que otro tirón (sin importancia) por la postura.
Las cargadas de oxígeno también pueden ayudarte a reducir el estrés. Respiramos hondo, conscientemente, como si fuéramos a enviar el oxígeno hasta el último rincón del cuerpo. Expulsamos el aire lentamente, tardando más o menos el doble en espirar que en inspirar. El futuro bebé nos lo agradecerá y nuestra mente también.

10. Un buen masaje
Si somos de esas personas que dan vueltas y vueltas a los problemas, un masaje craneal nos vendrá como anillo al dedo. Podemos dárnoslo nosotras mismas.

Ponemos las manos sobre la cabeza como si fuéramos a lavarnos el pelo, pero, en lugar de frotar el cuero cabelludo, golpeamos la cabeza rítmicamente y con suavidad con las yemas de los dedos, como si entre las manos tuviéramos un tambor delicado.

Vamos de arriba abajo, y de delante atrás, abarcando poco a poco toda la cabeza. Este tamborileo estimula el cuero cabelludo y las vías nerviosas y, de paso, ayuda a liberarnos de pensamientos y emociones negativos.

Se aconseja hacerlo unas 40 veces.
El masaje que nos da nuestra pareja también nos hará sentir sumamente bien, Es fácil de entender: en la superficie de la piel están los receptores de las endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad. Además, está comprobado que los suaves masajes y las caricias benefician la salud. Relajan y estimulan el sistema circulatorio y el linfático. Solo hay que tener cuidado con la columna vertebral: debe quedar para los profesionales.

11. Piernas ligeras
Un sencillo ejercicio para combatir el dolor de piernas consiste en subir las puntillas y los talones alternativamente estando de pie, de manera que el cuerpo se balancee adelante y atrás.
Se puede realizar cada vez que estamos un rato de pie, por ejemplo, mientras nos lavamos los dientes.
Es recomendable repetirlo unas 30 veces.

12. Habla con el bebé
El futuro bebé oye la voz de la madre, así que ¿por qué no hablar con él? Podemos contarle cualquier cosa: que se acerca el momento de su nacimiento o que los abuelos vendrán a cenar con nosotros. Otra opción es escuchar una obra musical alegre y serena pensando que él también puede disfrutarla. Comunicarse con el niño intrauterino es una forma de incorporarle a nuestra vida, de demostrarle nuestro amor, y de forjar los primeros vínculos con él.

13. ¡Evita el dolor de cabeza!
Cuando la cabeza parece estallar: mojamos dos manoplas de felpa y las ponemos dentro del congelador hasta que estén bien frías (¡no deben llegar a congelarse!).
Luego colocamos una manopla sobre la frente y la otra en la nuca.
Cerramos los ojos e intentamos relajarnos.
Lo ideal es repetirlo dos veces con un intervalo de 15 minutos.

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Todo sobre la Ovulación

¿Qué es la ovulación?

La ovulación es el proceso del ciclo menstrual en el cual la pared de un folículo ovárico se rompe y libera un óvulo maduro para su fecundación.

La ovulación puede producirse en cualquier momento entre el día 10 y el 21 del ciclo menstrual, si bien lo normal es que se produzca alrededor decimocuarto día después de la menstruación, es decir, hacia la mitad del ciclo estral.

(El ciclo estral hace referencia al conjunto de acontecimientos fisiológicos, como consecuencia de las variaciones en los niveles hormonales, se producen en el ovario a intervalos cíclicos; es diferente del ciclo menstrual, que se presenta por meses).

Fases de la ovulación:

– Fase folicular: Es la primera fase de la ovulación y comienza el primer día de la regla. En esta etapa se desarrollan los folículos que albergarán al óvulo. El organismo emite una señal al cerebro para que comience a producir hormona foliculoestimulante, se desarrollen los folículos y se produzcan estrógenos. De forma aleatoria se elegirá el folículo que albergará al óvulo hasta que el folículo se rompa y libere el óvulo maduro en la trompa de Falopio uterina.

– Fase ovulatoria: En esta fase, los niveles de estrógenos aumentan y provocan la secreción de enzimas que degradarán el tejido folicular, permitiendo que la maduración del óvulo finalice y se libere. La ovulación se produce entre 24 y 36 horas después del pico de estrógenos.
– Fase lútea o postovulatoria: Comienza tras la ovulación. En este momento se desarrolla el cuerpo lúteo que permanecerá hasta que se produzca el posible embarazo o la menstruación, comenzando así un nuevo ciclo en este segundo caso.

Test de ovulación:

En ciclos menstruales regulares, es posible calcular las fechas estimadas de ovulación (días fértiles) y conocer así el momento en el que las probabilidades de quedarse embarazada son mayores. Los test de ovulación, que se pueden adquirir en farmacias, son una herramienta útil. Se trata de pruebas predictivas que detectan en la orina un incremento de los niveles de la hormona luteinizante (LH), que es la encargada de estimular el ovario para que libere el óvulo. En ocasiones, es necesario realizar la prueba durante varios días para detectar este aumento de LH.

La duración del ciclo menstrual determinará el momento específico del mes en el que debe realizarse el test. En un ciclo menstrual normal de 28 días, se recomienda hacer la prueba en el undécimo día después de que la menstruación dé comienzo.

Cómo realizar un test de ovulación:

Si una mujer está planteándose realizar un test de predicción de la ovulación, es recomendable que evite tomar líquidos en grandes cantidades durante esos días; en el caso de que esté siguiendo un tratamiento farmacológico, debe consultar con el médico para que determine si este podría alterar los resultados. Los estrógenos y la progesterona, presentes en algunas píldoras anticonceptivas y en las terapias con hormonas, son fármacos que pueden disminuir las mediciones de LH, al igual que la testosterona. Otro tipo de medicamentos, en cambio, pueden incrementan los niveles de hormona luteinizante; deben dejar de tomarse al menos tres días antes de la realización de la prueba.

Los test de ovulación suelen tener varias tiras reactivas que cambian de color o despliegan una señal en contacto con la orina. Es importante leer las instrucciones de uso para interpretar correctamente el resultado. Un resultado positivo significa que la ovulación se producirá entre las 24 y las 36 horas siguientes, lo que significa que, si se desea concebir, es un momento propicio para programar el coito o la inseminación. Sin embargo, cabe destacar que estos test pueden no funcionar en algunos casos, sobre todo si el ciclo es irregular.

Las pruebas de hormona luteinizante en orina pueden además ofrecer falsos positivos por causas diferentes, si bien no es lo habitual. En el caso de que una mujer no sea capaz de encontrar picos de LH después de realizar un test, se recomienda intentarlo durante unos meses o recurrir a una opción más eficaz, como es la realización de un análisis de sangre que le permita detectar los niveles de progesterona.

Si la situación persiste y no consigue quedarse embarazada, es aconsejable que acuda a un especialista para descartar un problema de esterilidad.
Los niveles de hormona luteinizante en la orina también se pueden detectar a través de monitores de fertilidad, que son dispositivos digitales de uso sencillo que cumplen la misma función que las tiras reactivas.

También hay monitores de fertilidad que predicen la ovulación a través de los niveles de electrolitos presentes en la saliva o de la temperatura basal. La ventaja de estos dispositivos es que pueden almacenar la información registrada durante varios ciclos menstruales para establecer una comparativa.