Crónicas de un viaje sin fin – Capítulo 1: El hombre de Sal

Crónicas de un viaje sin fin – Capítulo 1: El hombre de Sal

Crónicas de un viaje sin fin – Capítulo 1: El hombre de Sal

Salimos de Buenos Aires rumbo al noroeste, hacia los Andes, en un viaje de pre-producción, a buscar escenarios e historias, para un film y una serie de tv que nos propusimos realizar uniendo los géneros de ficción y documental. 

La cámara debía hacer tomas de registro, no importaba que fueran demasiado prolijas porque luego volveríamos para filmar la película… 

Pero a medida que avanzábamos en el mapa, los seres y los sitios que fuimos encontrando, resultaron tan conmovedores, tan bellos, tan interesantes que, al volver, nos dimos cuenta que estas historias merecían ser editadas y difundidas, tal como nos fueron contadas. Así, sin quererlo, surgió este documental.

Como carteles que aparecen en el camino, seis historias, con sus personajes, nos marcaron el rumbo para adentrarnos en el fascinante universo de las culturas andinas. Suelen suceder cosas inesperadas al documentar…

Nada de lo planificado puede prever el encuentro mágico con un anciano sabio, en la Plaza de Armas de Cuzco, quien nos enseña de modo poético, la cosmogonía de los pueblos originarios del Altiplano.

O descubrir en las montañas un pueblo perdido, donde los pocos habitantes que aún quedan, narran el esplendor del pasado, en un escenario fantasmal cubierto por el polvo de los años.

 

Misterios, proezas, reinos saqueados por la codicia humana. Espacios regidos por el viento que barre los desiertos y trae el olor de la sal, mezclado con voces que nunca se apagan.

Testimonios de una grandeza que sigue presente y nos conmueve desde sus ruinas.

Una travesía en los finales de un siglo que rescata valores eternos. El tiempo que circula hacia atrás y nos cuenta un viaje sin fin…

 

LAS CRÓNICAS:

Como un mar helado, el salar de Uyuni es un paisaje que evoca el tiempo en que la tierra era virgen.

Un día, un hombre decidió que ese vasto mundo blanco sería su universo, su dios
y su alimento. Cuando se propuso construir una casa hecha enteramente de sal, nadie le creyó y en el pueblo de Colchani lo llamaron «el loco del salar».

Sin embargo, logró hacerlo: esa morada en medio del salar es el hotel Playa Blanca, que ha dado albergue, durante años, a numerosos visitantes de todo el mundo.


Esta es la historia de Teodoro Colque y de su hotel de sal, el hombre que aún repite su utopía a quien quiera oírla: «Algún día el salar va a cobijar a todos sus hijos desamparados».

  

 

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