Cuidado de la piel en verano con aceites vegetales y esenciales
La piel necesita cuidados durante todo el año, pero en verano merece una atención especial. La exposición al sol, el agua del mar, la piscina o incluso del río puede afectar su equilibrio natural. Por eso, es fundamental prepararla y protegerla adecuadamente, tanto desde el interior como desde el exterior.
Preparar la piel desde dentro
Una piel sana comienza desde dentro. Durante los meses de verano, es recomendable incluir en nuestra dieta suplementos ricos en betacarotenos, antioxidantes y ácidos grasos esenciales, que ayudan a proteger las células cutáneas del daño oxidativo causado por los rayos UV. Estos nutrientes contribuyen también a prolongar el bronceado y mantener la piel luminosa y saludable.
Además, una piel bien hidratada absorbe mejor los protectores solares, especialmente aquellos con filtros físicos, que actúan como una barrera natural contra la radiación solar.
Aceites vegetales con propiedades fotoprotectoras
Existen aceites vegetales que no solo nutren e hidratan profundamente la piel, sino que también ofrecen una protección solar natural suave. Algunos de los más recomendados para el verano son:
Aceite de jojoba: Este aceite, en realidad una cera líquida, se parece mucho al sebo natural de la piel, por lo que se absorbe fácilmente sin obstruir los poros. Tiene propiedades equilibrantes, hidratantes y una ligera capacidad de protección solar (alrededor de SPF 4). Ideal para pieles mixtas y grasas.
Aceite de coco: Rico en ácidos grasos y antioxidantes, el aceite de coco nutre en profundidad y protege la piel de los daños del sol gracias a su contenido natural de ácido láurico. También se le atribuye un ligero efecto de protección solar (SPF 4-6), aunque no debe usarse como único protector si hay exposición prolongada.
Estos aceites pueden aplicarse antes de una exposición breve al sol (no más de 10-15 minutos) para estimular de forma natural la producción de vitamina D, que se sintetiza a través de la piel con la ayuda de la luz solar.
⚠️ Es importante recordar que estos aceites no sustituyen a un protector solar con filtro adecuado en caso de exposiciones prolongadas o intensas al sol.
Aceites esenciales para después del sol
Los aceites esenciales pueden ofrecer beneficios calmantes, regeneradores y antisépticos, especialmente útiles después de la exposición solar. Algunos recomendados son:
Lavanda (Lavandula angustifolia): Calmante, regeneradora, antiinflamatoria. Ideal para pieles enrojecidas, sensibles o después del sol.
Árbol de té (Melaleuca alternifolia): Purificante y antibacteriano, puede ser útil en zonas con sudoración o propensas a erupciones cutáneas (siempre bien diluido).
Menta (Mentha piperita): Refrescante y calmante. Ideal en pequeñas cantidades para aliviar la sensación de calor en la piel o piernas cansadas.
⚠️ Todos los aceites esenciales deben usarse diluidos en un aceite vegetal. Evita los aceites cítricos antes de la exposición solar, ya que pueden provocar fotosensibilidad.
Rutina veraniega de cuidado natural
Mañana:
Aplicar aceite de jojoba o coco sobre la piel ligeramente húmeda para hidratar.
Exposición breve al sol sin protector (máx. 10minutos) para favorecer la síntesis de vitamina D.
Durante el día:
Uso de protector solar natural con filtro físico si hay exposición prolongada, ya que son los únicos que hacen de barrera protectora y que ayuda a la piel a no quemarse
Noche o después de estar al sol
Mezclar 1 cucharada de gel de aloe vera puro con 2 gotas de aceite esencial de lavanda y aplicar sobre la piel para calmar e hidratar.
O bien, usar aceite de coco que tendremos en la nevera con 1 gota de menta para aliviar piernas cansadas o zonas donde tengamos la piel enrojecida, ya que nos enfriara y nos sentiremos mejor
También podemos mezclar con aceite de Caléndula , ya que sus propiedades calmantes y regeneradoras nos ayuda a tener la piel sana.
Debemos recordar que todo lo que nos ponemos en la piel entra directamente en el torrente sanguíneo.
Cosmetóloga natural y Aromaterapeuta Certificada