El aleteo que inicia…

El aleteo que inicia…

El sin forma, como el agua.
María madre, María Magdalena, una mariposa transformadora en el centro.
En el centro, en el aleteo que mueve una brisa casi sin percibir, el aleteo que inicia un tsunami de inmensas transformaciones.
Cuánto poder en un simple aleteo, casi no perceptible. Cuán suave inicio para una reforma sin precedentes.
Cuánta ternura,  suavidad amorosa en este inicio.
Nosotras hemos iniciado aleteos similares. Visualiza una mariposa con alas iridiscentes, casi transparentes como de una libélula. Maravilloso inicio. En vez de un big bang, un aleteo del que nadie se da cuenta. Y en esto reside la magia. Tan suave, tan frágil es este aleteo, femenino, dulce. Y cuánto poder en su liviano movimiento.
La dureza rompe, crea rigidez, petrifica, estanca.
La suavidad del aleteo permite toda una revolución basada en la dulzura femenina.
Nosotras somos las madrinas de este movimiento, de este aleteo. Cada una en un ala, guardianas de la sabiduría transformadora de la mariposa.
Respiramos en sincronía aportando un soplo cálido que fortalece las alas.
¿Parece un cuento de hadas?
Visualiza y déjate sentir qué camino, qué formas elegir para una transformación dulce, como una caricia de la amada, como un abrazo de la madre bondadosa.
Lina Weltschewa

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