EL NÚMERO 4

EL NÚMERO 4

 

El número 4 en el tarot de Marsella es EL EMPERADOR.

En el tarot de Marsella es el arquetipo del padre, la contraparte masculina de la emperatriz a la que mira de frente.

 

El Emperador es AUTORIDAD, ACCION, ESTABILIDAD, RESPONSABILIDAD, CONSTRUCCIÓN, ESTRUCTURAS Y BASES SÓLIDAS.

 

Inspira confianza, es responsable y reflexivo, tradicional y conservador por naturaleza, carismático, confiable, fascinado por la justicia y lealtad, excelente estratega y seguro de sus virtudes y aptitudes. En él prima siempre el poder de la mente sobre el corazón y la pasión. Es quien reina sobre la materia y el mundo exterior.

 

Sus piernas cruzadas en forma de 4 y el estar sentado en un trono son símbolo de estabilidad y armonía.

 

 

Y en Numerología en Base 22….

 

 

El número 4 es el MENTAL RACIONAL, se mueve en el mundo de la materia, de lo tangible, materializa ideas intelectuales. Su lema es “ver para creer y entender”.

 

Es MATERIA, ESTRUCTURA, FUNDAMENTOS SÓLIDOS, LÓGICA PRECISA, METODOLOGÍA y PROCEDIMIENTOS, ORGANIZACIÓN, VOLUNTAD y CONSTANCIA, le gusta el poder y mandar.

 

No le gustan las sorpresas ni lo imprevistos porque le rompen su estructura y metodología. No es amigo de la espontaneidad pues salirse de la línea que ha trazado le rompe sus esquemas.

 

Su mente racional necesita entender y que le entiendan, la literalidad es su base de la comunicación, y todo debe tener una lógica, un orden, un protocolo y método de actuación y clasificación. De hecho, si no lo ve claro no pasa a la acción.

 

Esta base vital estructural también tiene que ver con sus raíces, las del árbol genealógico. De hecho su constancia y estabilidad en construir su estructura vital es porque solo con ésta se siente seguro, por eso la base familiar, sus raíces también son tan importantes para un 4. Necesita una base sólida y estable, sentirse como el emperador sentado en su trono.

 

Asume responsabilidades y objetivos que consigue con su tenacidad, voluntad y constancia, también confiables. Y precisamente por esos caracteres y por ser también el arquetipo del padre, es este tutor y/o jefecillo, que acompaña y guía y transmite sus conocimientos.

 

Interno y Externo

Ahora bien, esta mente racional y metódica, este enraizamiento al mundo de la materia, también son o pueden ser un arma de doble filo para consigo mismo, y dependiendo cómo se polarice:

 

  • en el extremo masculino puede llegar a ser muy cabezón y tozudo, intransigente, rígido e inflexible, bien sea porque le rompen su estructura, no entiende o no le entienden, incluso por querer llevar la razón y no reconocer que no al tiene. Asimismo, a querer tener un control excesivo de todo, a mostrarse arrogante, autoritario y dominante, déspota, ambicioso y cruel. Puede incluso accionar demasiado rápido y con una comunicación inapropiada perdiendo este carácter paternal que le caracteriza.

 

  • En el extremo femenino, pues todo lo contrario, a estar completamente desestructurado y desorganizado, entrando en caos, además de no accionar precisamente por no estar en la mente racional organizada que le caracteriza y que tanto necesita para hacer.

 

Al 4 le recomendaría que afloje un poco su rigidez, que tenga una vida estructurada, ordenada y organizada porque está en su esencia, pero sin llevarlo al extremo. Tener los pies en la tierra, sentir la solidez y estabilidad que tanto necesita, pero sin radicalizar principios que solo le llevaran a la rigidez, inflexibilidad y terquedad.

 

Te espero en el siguiente arquetipo!!

 

Sara Morillas 

 

 

Los Arquetipos anteriores los encuentras aquí 

 

 

 

 

 

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