ENTRE LA VOCACIÓN Y LAS FINANZAS

ENTRE LA VOCACIÓN Y LAS FINANZAS: EL CAMINO DEL TERAPEUTA EMPRENDEDOR SIN EDUCACIÓN FINANCIERA

 

“Dale un pescado a un hombre y comerá un día. Enséñale a pescar, y comerá toda la vida.”

 

Esta antigua frase china, que ha sido repetida en muchas culturas, encierra una verdad atemporal: el conocimiento práctico es más valioso que la ayuda puntual. Sin embargo, cuando miramos el sistema educativo moderno, hay una contradicción preocupante: ¿por qué no se enseña a “pescar dinero” en las escuelas? Es decir, ¿por qué la educación financiera no es una materia fundamental?

 

“El silencio sobre el dinero”

 

Durante años, la educación ha priorizado materias como matemáticas, ciencias, historia o literatura —todas valiosas, sin duda—, pero ha ignorado en gran medida un aspecto que impacta a todos en la vida adulta: el manejo del dinero. La mayoría de las personas egresan del sistema escolar sin saber cómo hacer un presupuesto, cómo funciona una tarjeta de crédito, qué es el interés compuesto, o cómo evitar el endeudamiento.

 

Peor aún, muchos jóvenes ingresan a la vida adulta sin entender cómo funciona el sistema financiero, cómo invertir, o cómo construir riqueza desde cero. Básicamente, les dieron el pescado, pero no la caña ni las instrucciones.

 

¿Por qué no se enseña?

 

Por un sistema educativo anticuado, por la falta de formación docente en finanzas, por los intereses de que el sistema educativo sea así y como no…el tabú cultural

 

La consecuencia: dependencia económica

 

El resultado de esta omisión es claro: millones de personas viven endeudadas, sin ahorros, trabajando de sueldo en sueldo, sin entender cómo romper ese ciclo. No se trata de falta de inteligencia o de capacidad, sino de falta de herramientas.

 

Como dijo Robert Kiyosaki, autor de Padre Rico, Padre Pobre: “El problema no es cuánto dinero ganas, sino cuánto dinero conservas, qué tan duro trabaja para ti y para cuántas generaciones lo conservas.” Pero… ¿quién enseña eso en la escuela?

¿Cómo cambiarlo?

 

Hoy más que nunca, con el acceso a internet, tenemos la posibilidad de aprender por cuenta propia. Plataformas gratuitas, libros, canales de YouTube, cursos en línea… Todo está al alcance. Pero el desafío es que no todos saben que deben buscar esa información. La educación formal debería ser la primera en abrir esa puerta.

 

“Incluir finanzas personales en los planes de estudio no solo ayudaría a crear ciudadanos más responsables, sino también personas MAS LIBRES, capaces de tomar decisiones con conocimiento, de emprender, de invertir, de evitar trampas financieras”

 

 

Si enseñar a pescar significa dar herramientas para sobrevivir, entonces enseñar finanzas es dar herramientas para vivir con libertad y propósito. La escuela debería ser el lugar donde aprendemos no solo a sumar, leer o escribir, sino también a tomar control de nuestro futuro económico.

 

Porque de nada sirve saber de historia antigua si no sabemos cómo salir del sobregiro en la cuenta.

 

 

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