Lo único que importa
Amor es lo único que importa, lo único que cura, lo único que disipa las creencias de culpa y castigo, lo único que en el fondo es valioso.
Por querer «mejorar», por querer «crecer» forzosamente, muchos en vez de acercarse a su esencia divina, solo se alejan, y el sentimiento de culpa crece. Y la sensación de no encajar, de no ser suficientes, no suficientemente válidos, inteligentes, bonitos, y una larga lista de lo que cada uno podría añadir.
Respeta tu tiempo por favor.
Dios no tiene prisa. Te ama tal y como eres, puedes crecer con su luz del sol, con su abrazo caluroso, con su senda que despeja delante de tus pies cuando te pones en ese lugar de fe, confianza, abriendo los brazos para que todo pueda obrarse desde el plan perfecto que realmente abre tu corazón porque ahí te llena la luz divina, universal, vital…
Ahí donde sientes que por fin estás en casa, que por fin no tienes que preocuparte por lo que hiciste ni por lo que pasará porque es una mano infinitamente más grande que te muestra el camino.
Tu casa eres tú cuando te abres a «eso», tu regalo eres tú cuando te entregas a la sabiduría infinita que manifestó la creación.
Entrega tu mente, entrega tus pensamientos entrégalo todo a ese amor completo.
Nunca te abandonó.
Quizás querías escaparte por todo lo que en el tiempo se distorsionó. Es hora de volver a casa, ahí en tu corazón, recuerda que ahí reside y permite que te guíe.
Tu alma lo agradecerá por siempre.
Luz de la consciencia amorosa
Lina Weltschewa