Milagros

Milagros

Pasan milagros cada día.
Algunos los ven,  otros no.
Algunos, en algún momento de sus vidas, necesitan un milagro más grande, para volver a conectar con la verdad y con su auténtico camino.
Ese milagro puede ser una sanación espontánea que ningún médico puede explicar con todo el conocimiento de hoy en día y con toda la tecnología.
Pero mira, a veces un parón provocado por un accidente o una pérdida también puede resultar ser un milagro.
Un milagro para poder ver,  para abrir los ojos y ver de verdad, ver que cada día ES un milagro, ver cada rayo de luz y cada comida en el plato como un milagro, cada gota de lluvia y cada plantita que crece, cada mirada amiga, cada caricia, cada mascota que nos confía.
Y sí, existen también los otros milagros.
Esos milagros que desafían las leyes conocidas de la física y las otras ciencias.
Aquellos milagros, que quien los presencia, quizás empiece a creer en algo «sobrenatural» o en Dios. En definitiva, abre su mente a otra posibilidad, otra realidad mucho más grande o más elevada.
Y aquel Ser que muestra el milagro, aquel que obra milagros, en ningún caso lo hace para mostrarse superior.
Lo hace, el que es auténtico, lo hace por amor y para invitarte a sentir y percibir que tú también puedes ser testigo y parte de una realidad más allá de tus límites conocidos.
Ser pequeño, Ser grande, reconoce que el milagro eres tú en acción.
La Madre que dio luz a aquel que hizo milagros y cuya esencia está en ti y en todas las almas que se abren.
Los mensajes anteriores los encuentras AQUI 

Súmate a profesionales y empresas que hacen su trabajo consciente aquí en Nuestra Guía Consciente 

 

Deja un comentario

Scroll al inicio