En estas fechas, me viene a la memoria, con gran nostalgia aquellas navidades, de la infancia.
Por un lado, por al diferencia de ahora a aquel entonces, allá por los 80 y 90. Tal vez sea porque entonces era una niña, tal vez sea por el ritmo frenético que a veces veo en la sociedad actual.
Me veo a mi, esa Natalia pequeña, con gran ilusión, primero por las vacaciones de Navidad y no tener que ir al cole, después por todo lo que era y es la Navidad para mí.
En aquella época, nos reuníamos los vecinos, tras las celebraciones en cas con la familia; e íbamos de puerta en puerta, cantando villancicos; esto es algo que he echado mucho en falta; ya que desde un momento a la actualidad; todo dio un giro, los vecinos a penas se conocen, cada uno va a lo suyo; antes se vivía mas en comunidad, en familia sin d¡ser familia, mas con ganas de compartir y disfrutar.
No digo que ahora se viva mal; sólo que , por lo menos loq ue percibo:
- la gente ha entrado en un bucle de consumismo, por el mero hecho de ser Navidad o cualquier fiesta; y esto lo digo desde mi observación y desde mi experiencia como trabajadora en una gran superficie de supermercados durante 15 años, tantas anécdotas alucinantes de estas fechas… y sólo por seguir modos, por el impulso del consumismo…
- por otro lado, el tema regalos, Papa Noel y Reyes; antes con una colonia nos volvíamos locas, los niños de ahora, tienen un ansia por abrir regalo,uno, otro, otro… sin apreciar el esfuerzo que hay detrás de esos regalos, por parte de los padres, abuelos….. Y esto es una gran tarea, que como madre llevo 14 años observando. El tratar de dar a los hijos lo que no tuvimos; tenemos qu e ser conscientes que no hay que saturarlos de regalos y cosas banales. Merece más la pena algo que sea necesario y un regalo simbólico, y pasar tiempo de calidad con los pequeños. Mostrarles el verdadero sentido de la Navidad, lejos de este vorágine de consumismo y todo lo que las grandes empresas promueven.
La Navidad, aunque es una celebración profundamente arraigada y vivida desde el cristianismo, tiene orígenes y significados que trascienden lo religioso, ya que ha evolucionado en diversas culturas con un enfoque más laico. Ahora, te expongo un análisis de sus orígenes y significados en el cristianismo desde una perspectiva no religiosa:

Orígenes históricos de la Navidad
- Raíces precristianas:
- Antes del cristianismo, diversas culturas celebraban festivales en torno al solsticio de invierno, el momento en el que los días comienzan a alargarse nuevamente. Estas festividades, como las Saturnales romanas y el Yule germánico, celebraban el renacimiento del sol, la esperanza y la renovación.
- Estas tradiciones incluían intercambios de regalos, banquetes y decoraciones con elementos naturales, prácticas que luego se integraron en las costumbres navideñas.
- Cristianización de festividades:
- La Iglesia cristiana adoptó el 25 de diciembre como la fecha para conmemorar el nacimiento de Jesús, probablemente como una estrategia para cristianizar las fiestas paganas existentes. Aunque la Biblia no especifica la fecha exacta del nacimiento de Jesús, esta elección simbolizó el «sol de justicia» (como se menciona en Malaquías 4:2), vinculado al simbolismo de luz y esperanza.
Significado no religioso de la Navidad
- Tiempo de renovación y esperanza:
- Más allá del contexto cristiano, la Navidad simboliza el renacimiento y la renovación. Este espíritu se refleja en la idea de empezar de nuevo, dejando atrás las dificultades del año y abrazando nuevas oportunidades.
- Celebración de valores universales:
- Aunque la Navidad conmemora el nacimiento de Jesús, el mensaje que subyace es universal: amor, paz, solidaridad y generosidad. Estos valores resuenan con personas de diversas culturas y religiones, haciendo que la festividad sea inclusiva.
- Énfasis en la unión familiar y comunitaria:
- La Navidad se ha consolidado como un momento para reunir a la familia y a los amigos, compartiendo momentos significativos y fortaleciendo los lazos afectivos. Este aspecto no depende de creencias religiosas específicas, sino de un deseo humano universal de conexión y pertenencia.
- Generosidad y gratitud:
- Tradiciones como el intercambio de regalos, la decoración y las comidas festivas fomentan actos de generosidad, agradecimiento y empatía. Aunque estas prácticas tienen raíces en antiguas celebraciones, hoy son interpretadas como formas de expresar afecto y cuidado.
- Reflexión y reconciliación:
- La Navidad es vista como una oportunidad para reflexionar sobre el año que termina, perdonar agravios y reconciliarse con uno mismo y con los demás. Esta introspección es un elemento que trasciende lo religioso, conectándose con el bienestar emocional y psicológico.
Impacto cultural de la Navidad
En su dimensión no religiosa, la Navidad también ha adquirido un carácter cultural global. Es una celebración que abarca costumbres populares como:
- Decorar árboles y espacios con luces, que simbolizan la esperanza y la calidez en los días más oscuros del año.
- Canciones y cuentos asociados a la temporada, que evocan alegría y nostalgia.
- Prácticas comerciales, como las ventas navideñas y el marketing, que han contribuido a su expansión mundial.
En resumen, la Navidad es tanto una conmemoración cristiana como un momento universal para celebrar la humanidad, los valores compartidos y la conexión entre las personas. Esto la convierte en una festividad significativa incluso para aquellos que no se identifican con sus raíces religiosas.
- Para mi, la Navidad es:
- Estar con la familia, con los seres queridos, disfrutar de esos espacios, recordar a quienes nos dejaron y vivir el momento actual
- Vivir con y desde el AMOR, un renacer; sas o no religioso; la Navidad es mucho más que lo que la religión nos cuenta.
- Esa época del año donde te reúnes con personas que no ves en todo el año (en mi caso, tengo la gran suerte de tener a la familia y amigos cerquita y poder disfrutarlos)
- El ver esa ilusión de los más pequeños, esa magia que se genera en estas fechas; esa magia e inocencia que debiéramos llevar siempre con nosotr@s; otras veces lo he dicho y escrito: el vivir cada día desde ahí, desde el despertar del día de Reyes, y ver cada día desde esa ilusión que tienen los niños, te invito a experimentarlo y vivir así.
- Son tantos los valores y principios que veo y experimento en estas fechas… que pueden sobre ese consumismo brutal que se promueve; por lo que sigo viendo esperanza en esta humanidad, que pareciera esta fragmentada, los que se mueven por imùlso y consumismo y los que nos movemos por algo mucho mayor, que va más a lla de nuestro propio ser
Como curiosa que soy, e investigadora incansable, voy a adentrarme a habar del solsticio de invierno, que tiene un origen astronómico y cultural profundamente conectado con la observación de los ciclos naturales. A lo largo de la historia, diversas culturas han dado significados espirituales, agrícolas y festivos a este fenómeno, convirtiéndolo en una celebración clave mucho antes del surgimiento del cristianismo. Este hecho es algo que me encanta, que los días vuelvan a ser poco a poco más largos desde el solsticio, a niveles energéticos se nota mucho, y a nivel del cuerpo también.
Ahora, voy a hablarte a niveles más técnicos, para que no solo sean cosa de Bruja 😉
Origen astronómico del solsticio de invierno
- ¿Qué es el solsticio de invierno?
- El solsticio de invierno ocurre cuando el eje de la Tierra está inclinado en su mayor ángulo lejos del Sol en el hemisferio correspondiente. En el hemisferio norte, generalmente tiene lugar alrededor del 21 o 22 de diciembre, mientras que en el hemisferio sur ocurre alrededor del 21 o 22 de junio.
- Es el día más corto del año y marca el inicio astronómico del invierno. A partir de este momento, los días comienzan a alargarse gradualmente, lo que simboliza el retorno de la luz y la vida.
- Importancia para las civilizaciones antiguas:
- Las sociedades antiguas dependían de la agricultura y observaban cuidadosamente el ciclo solar para planificar sus actividades. El solsticio de invierno representaba un punto de inflexión crítico en el calendario agrícola, indicando la pausa del invierno y el eventual regreso de la primavera.

Y si hacemos memoria, y viajamos a las antiguas civilizaciones, nos encontramos:
Celebraciones culturales del solsticio de invierno
- Antiguo Egipto:
- Los egipcios celebraban el nacimiento de Horus, el dios del cielo, vinculado al sol y la renovación, coincidiendo con el solsticio. Este evento era parte de un ciclo de muerte y renacimiento asociado con Osiris.
- Mesopotamia:
- En esta región se celebraba el festival de Zagmuk, que simbolizaba la victoria de Marduk, el dios del sol, sobre las fuerzas del caos. Este evento marcaba el inicio de un nuevo ciclo de luz y orden.
- Civilizaciones europeas:
- Saturnales romanas: Celebradas entre el 17 y el 23 de diciembre, estas fiestas honraban a Saturno, dios de la agricultura. Eran días de banquetes, intercambio de regalos y relajación de las normas sociales.
- Yule germánico: Los pueblos nórdicos y germanos encendían hogueras y velas durante el solsticio de invierno para simbolizar el retorno de la luz. También adornaban árboles perennes como un símbolo de vida durante la oscuridad invernal.
- Celtas y druidas: Los celtas celebraban Alban Arthan, un festival del solsticio que marcaba la muerte del «Rey Acebo» (la oscuridad) y el nacimiento del «Rey Roble» (la luz creciente).
- América precolombina:
- Civilizaciones como los incas celebraban Inti Raymi, un festival dedicado al dios del Sol, aunque este se relacionaba más con el solsticio de verano en el hemisferio sur. Los pueblos del norte de América, como los anasazi, construyeron monumentos alineados con los solsticios.

- Civilizaciones como los incas celebraban Inti Raymi, un festival dedicado al dios del Sol, aunque este se relacionaba más con el solsticio de verano en el hemisferio sur. Los pueblos del norte de América, como los anasazi, construyeron monumentos alineados con los solsticios.
- Asia:
- En China, el festival Dongzhi (solsticio de invierno) celebra la armonía y el equilibrio entre el yin y el yang. Es un momento para la familia, marcado por la preparación de platos especiales como los tangyuan (bolas de arroz dulce).
Simbolismo del solsticio de invierno
El solsticio de invierno ha sido interpretado como un momento de transición, renovación y esperanza en casi todas las culturas. Algunos de los simbolismos principales incluyen:
- El renacimiento del sol: Representa la victoria de la luz sobre la oscuridad, un tema que se repite en muchas mitologías.
- Ciclo de vida y muerte: Conectado con el paso del tiempo y las estaciones, el solsticio marcaba el fin de un período oscuro y el comienzo de uno más brillante.
- Unidad comunitaria: Al ser una época difícil debido al frío y la escasez de alimentos, las celebraciones unían a las comunidades en banquetes y rituales compartidos.
Para cerrar y concluir mi reflexión de hoy, el solsticio de invierno tiene su origen en la necesidad de las civilizaciones antiguas de observar, comprender y celebrar los ciclos naturales. Más allá de su dimensión astronómica, ha sido un momento de gran simbolismo espiritual y cultural, marcando el comienzo de nuevas esperanzas y la promesa de días más luminosos por venir.
Y para tí, ¿que es la NAVIDAD? ¿Que significa el Solsticio?
Si sientes tu llamada y no tienes claro cómo empezar, contacta conmigo, sólo te mostraré la punta del hilo para que puedas empezar a tirar y tejer tu vida como te mereces. Envíame un mensaje aquí
Te comparto una directo que hice hace unos años: :tu actitud ante la vida es lo importante
*Si te animas…. contesta mis preguntas en los comentarios, o apórtame tu experiencia o visión sobre el tema. me interesa mucho tu opinión y tus aportes
Gracias por ello.