¿ Que es la Hipnosis Animista ?
Para comprender la hipnosis animista, primero es necesario entender qué es la hipnosis terapéutica.
En la cultura occidental, la hipnosis con fines médicos comenzó a desarrollarse en el siglo XVIII con Anton Mesmer. Más tarde, el doctor James Esdaile exploró su aplicación en cirugía como método de anestesia, mucho antes de la aparición de los anestésicos modernos. En aquella época, se empleaban principalmente sugestiones directas, es decir, órdenes que inducían el estado hipnótico, tal como aún lo hacen los hipnotistas de espectáculos.
Sin embargo, este enfoque presenta limitaciones: muchas personas tienden a resistirse a las órdenes directas, por lo que solo un pequeño porcentaje resulta altamente receptivo. De hecho, en los espectáculos de hipnosis, apenas un 15 % del público responde de manera profunda al hipnotista.
A comienzos del siglo XX, el doctor Milton Erickson revolucionó esta práctica al desarrollar un método más sutil: la hipnosis ericksoniana. Este enfoque utiliza un lenguaje permisivo, metáforas y recursos narrativos en lugar de órdenes explícitas. Gracias a ello, se reduce la resistencia del sujeto y aumenta considerablemente la eficacia del proceso. Hoy en día, la hipnosis ericksoniana se emplea en psicoterapia, manejo del dolor y hasta en intervenciones quirúrgicas. En países como Francia o Bélgica, por ejemplo, se realizan operaciones cardíacas utilizando hipnosis como anestesia complementaria.
Al profundizar en la obra de Erickson, descubrí que su método no era del todo nuevo. Muchas culturas ancestrales ya utilizaban enfoques similares mediante relatos, rituales y creencias compartidas. Durante mis investigaciones sobre las tradiciones autóctonas de distintas partes del mundo, observé que todas —de un modo u otro— practicaban formas de hipnosis. En África, por ejemplo, los cuentos tradicionales siguen una estructura comparable a la descrita por Erickson; en Asia, se alcanzan estados de trance mediante sonidos rítmicos o cuencos resonantes.
En lugar de crear un nuevo estilo desde cero, opté por integrar y adaptar la sabiduría de esas culturas a nuestra sociedad moderna. Lo que todas comparten es una visión del mundo basada en el animismo: la creencia de que todos los seres vivos —humanos, animales, plantas y elementos naturales— forman parte de una misma red sin jerarquías, en la que cada ser cumple una función esencial.
De esa idea nació la Hipnosis Animista.
Este enfoque se apoya en sugestiones tanto directas como indirectas inspiradas en la naturaleza, con el propósito de inducir un estado de trance que facilite la conexión con nuestro inconsciente y despierte su potencial de autosanación.
La hipnosis animista puede aplicarse en múltiples ámbitos: desde la mejora del bienestar físico y emocional, hasta el desarrollo personal o espiritual. Su objetivo es restablecer la armonía natural entre cuerpo, mente y entorno.
Para más información: www.hipnosisanimista.com