Rebajando la Cabezonería con Colores y Números
Hay niños que son pura alegría, pura energía, y pura cabezonería.
Son esos niños que parecen tener un “no” instalado de serie, como si fuera un botón que se activa antes incluso de escuchar la pregunta.
Hace unas semanas una amiga me preguntó si el color podría ayudar a su hijo de 8 años que es cabezota hasta decir basta, tiene agotados a los padres.
Dice no a todo por sistema, incluso ante cosas que sí quiere.
Hay varios colores y números que pueden ayudar en esta situación: flexibilizan, suavizan, aflojan tensiones internas; pero viendo sus números de nacimiento decidí probar primero con un 4 en verde oscuro.
Le dibujó el número con el color en la palma de la mano izquierda y en un papel que puso en la habitación del niño.
Es sencillo, sin negociaciones interminables.
A los tres días me llama para decirme que aquel niño que decía “no” a todo empezó a decir “vale”, “bueno”, e incluso comenzó a recoger sus cosas sin que se lo pidieran.
La familia está aún entre sorprendida y aliviada, y el niño mucho más relajado.
Los colores y los números pueden ayudar más de lo que imaginamos. Abren puertas internas, suavizan bloqueos y facilitan que la energía del niño, o del adulto, pueda fluir de otra manera.
Puedes descubrir cómo colores y números pueden transformar comportamientos, emociones, o ayudarnos en alteraciones físicas, en el libro
«Bienestar y Salud a través de las Manos: Terapia de Colores y Números».
A veces, un simple número y color cambia mucho más que una etapa, cambia la energía.