Reflexión: la sexualidad desde la filosofía del Tantra y del Tao
Hoy voy a hablar de un tema que suele llamar mucho, de hecho, cuando hemos organizado alguna charla o coloquio sobre sexualidad, es cuando mayor número de personas se han congregado.
He de confesar, que lo considero un tema de mucha importancia; y que a su vez, se debería ser conscientes de lo que implica la sexualidad, las relaciones sexuales y más en el mundo en el que vivimos actualmente, donde existe tanta LIBRTAD LIBERTINA.
El Tantra es una tradición espiritual originaria de la India, para mi, no solo se aplica a la sexualidad, si no que es un modo de vivir, de experimentar, de ser, de relacionarse; tiene sus raíces en el hinduismo y el budismo, y aborda la sexualidad como un medio de alcanzar un estado superior de conciencia. A diferencia de las doctrinas religiosas en las que nos hemos criado, que pueden ver la sexualidad como algo sucio, dañino e incluso maligno, que se ha de reprimir. Desde el Tantra no se reprime ni la rechaza. Al contrario, es considerada una vía hacia la iluminación cuando se aborda con respeto, devoción y atención plena.

La palabra «Tantra» significa «tejido» o «continuidad», sugiriendo que todo está conectado en un solo flujo de energía, donde la sexualidad es parte integral del universo. Dentro de esta filosofía, la sexualidad no es algo sucio o pecaminoso, sino una poderosa energía que, si se cultiva correctamente, puede llevar a la expansión de la conciencia y a la unión con lo divino. La fusión de los amantes, miembros de una pareja, para alcanzar ese estado de conciencia plena.
Vamos a profundizar un poquito en la Sexualidad tántrica: En el Tantra, la energía sexual es conocida como Shakti, la energía divina femenina, que en unión con la energía masculina, o Shiva, crea el universo. El objetivo de la sexualidad tántrica no es solo el placer físico o el orgasmo convencional, sino alcanzar una fusión espiritual que trascienda el ego y las limitaciones del cuerpo. Es una unión y fusión con el otro, a todos los niveles.
Desde esta visión, podemos hablar de diferentes aspectos vivido y experimentados en cada encuentro:
- Meditación sexual: La práctica sexual tántrica se concibe como una forma de meditación en la que las parejas se sintonizan con sus energías. El enfoque se sitúa en la prolongación del acto sexual, controlando el clímax para canalizar la energía sexual hacia la iluminación espiritual. La respiración, la visualización y el control del cuerpo juegan un papel fundamental. Ha de tenerse en cuanta dejar de un lado toda expectativa y abrirse a esa experiencia, que es única e irrepetible.
- Energía Kundalini: En el Tantra, la energía sexual es vista como un poder dormido en la base de la columna vertebral, al nivel del Chakra Raiz (la Kundalini), que puede ser despertado, dirigido y expandida a través de los centros de energía (chakras), y así limpiar y armonizar cada uno de estos vórtices energéticos. Hay que recordar que es una energía muy poderosa, que puede ser empleada para crear y materializar; y que de igual modo, mal empleada, puede sumirte en adicciones, lujuria, dependencias y enganches perjudiciales. Hay que ser muy conscientes de que esto que pasa en un encuentro sexual y darle el valor y la importancia que se merece. estoy cansada de ver algunas corrientes y acontecimientos que se dan en la sociedad actual, donde existe tanta libertad que todo está permitido, si tan sólo se fuera consciente de lo que implica mantener relaciones sexuales con otro ser, estoy totalmente convencida que más de un@ se lo pensaría dos veces antes de ir de flor en flor….
- Dualidad y unión: La unión sexual es la representación física de la unión entre lo masculino y lo femenino, entre la energía creativa y la energía espiritual. Esta unión es vista como una forma de trascender la dualidad, logrando la fusión con el todo universal. Y poder experimentar esa fusión con el todo, a través del otro, es una de las experiencias más enriquecedoras y maravillosas que todo ser humano puede vivir; y simplemente abriéndose a esa posibilidad,
Otra corriente que aborda la sexualidad desde esta visión, como algo divino y que ha de ser honrado, es el Tao: Taoísmo y la sexualidad
El Taoísmo es una tradición filosófica y espiritual de origen chino que, al igual que el Tantra, otorga una gran importancia a la sexualidad en su dimensión energética y espiritual. En el Taoísmo, el sexo es visto como una forma de mantener y potenciar la armonía natural entre las fuerzas del yin (femenino) y el yang (masculino).
Sexualidad taoísta: La filosofía taoísta enseña que la sexualidad, cuando se practica conscientemente, puede prolongar la vida, mejorar la salud y aumentar la vitalidad. La energía sexual es vista como una fuerza fundamental que, si se maneja con sabiduría, contribuye a la longevidad y al bienestar general. El saber controlarla y poner esa energía creadora a tu favor, es algo que todo ser humano que preste atención a la importancia de vivir una sexualidad consciente, debería investigar y sobre todo llevar a la práctica.

- Jing: En el Taoísmo, la energía sexual se conoce como Jing, y se considera una de las tres energías esenciales que sostienen la vida (Jing, Qi y Shen). Jing es la esencia vital, y en el acto sexual puede desperdiciarse o cultivarse. Para los taoístas, el exceso de eyaculación o la pérdida de energía sexual puede agotar el Jing, acortando la vida. En cambio, la conservación y el refinamiento del Jing, mediante prácticas sexuales conscientes, puede fortalecer el cuerpo y la mente.
- Control de la eyaculación: Una enseñanza central del Taoísmo sexual es el control de la eyaculación en los hombres. En lugar de desperdiciar la energía vital en el clímax, el hombre aprende a retenerla, distribuyendo esa energía por todo su cuerpo para mejorar su salud y longevidad. Esto no significa abstinencia, sino una forma diferente de experimentar el placer. Y de aumentar ese momento clímax, alargándolo y potenciándolo; el poder controlar esta energía, ayuda la hombre a expandir y liberar muchos patrones y creencias limitantes respecto a la sexualidad y sobre todo, a poder estar en ese estado el tiempo que sienta, y poder disfrutarlo
- Equilibrio del Yin y el Yang: La relación sexual es vista como una danza entre el Yin y el Yang, las energías femeninas y masculinas. Mantener este equilibrio durante el acto sexual es fundamental para mantener la armonía en la pareja y en el propio cuerpo.
Si profundizamos un poquito, la teoría del tantra es una de las tradiciones espirituales más antiguas y complejas de la India, cuyas raíces se encuentran tanto en el hinduismo como en el budismo. Aunque el Tantra ha sido malinterpretado en muchas ocasiones como una simple doctrina de prácticas sexuales, en realidad abarca un conjunto mucho más amplio de enseñanzas sobre la transformación espiritual y el equilibrio entre lo divino y lo mundano.
El Tantra explora la relación entre el cuerpo, la mente y el espíritu, proponiendo que la liberación espiritual puede alcanzarse a través de la integración y transformación de todas las experiencias humanas, incluidas las físicas, emocionales, mentales y sexuales.
Los principios y claves de la teoría del Tantra
- La Unidad de Todo: El Tantra sostiene que todo en el universo está interconectado y que no existe una separación real entre lo espiritual y lo material. El mundo físico no es visto como algo que debe ser evitado o trascendido, sino como una manifestación directa de lo divino. En lugar de buscar la liberación mediante la renuncia a los placeres terrenales, el Tantra enseña que estos pueden ser caminos hacia el autoconocimiento, la iluminación y la expansión de la conciencia, cuando se abordan con coherencia y el respeto que se merece.
- El Cuerpo como Vehículo Espiritual: En muchas tradiciones espirituales, el cuerpo físico puede ser visto como una fuente de tentaciones o un obstáculo para la realización espiritual. Sin embargo, el Tantra considera el cuerpo como un templo divino, una herramienta a través de la cual se puede experimentar la verdad última. Las prácticas tántricas incluyen meditaciones, posturas corporales (asanas), respiración (pranayama), rituales y la activación de los centros energéticos (chakras) para canalizar y dirigir la energía de manera más consciente.
- La Energía Kundalini: Un aspecto central del Tantra es la creencia en la kundalini, una energía espiritual latente que reside en la base de la columna vertebral. Esta energía, representada como una serpiente enroscada, puede despertarse mediante diversas prácticas tántricas, ascendiendo a través de los chakras para alcanzar el sahasrara (chakra de la corona), lo que produce una transformación espiritual y la unión con lo divino.
- Equilibrio de las Energías Masculinas y Femeninas (Shiva y Shakti): El Tantra se basa en el principio de que el universo está compuesto por dos energías fundamentales: Shiva, la conciencia masculina, y Shakti, la energía femenina creativa. En la tradición tántrica, la unión de estas energías dentro del individuo es fundamental para alcanzar la realización espiritual. Esta unión puede ser simbolizada en la relación entre los polos masculino y femenino, y se experimenta tanto en el nivel físico como en el espiritual.
- La Liberación a Través del Placer: Aunque a menudo se malinterpreta, el tantra enseña que el placer, incluido el placer sexual, puede ser un medio de expansión espiritual cuando se experimenta con plena conciencia. No se trata de una indulgencia en el placer por el placer, sino de usar la energía sexual como una fuerza poderosa para la trascendencia y el despertar espiritual. Las prácticas sexuales tántricas se centran en prolongar y transformar el acto sexual en una experiencia meditativa y sagrada, donde se trasciende el ego y se disuelven las barreras entre el individuo y lo divino.
La importancia de experimentar a través de los sentidos en el tantra
El Tantra enseña que el cuerpo y los sentidos no son obstáculos en el camino espiritual, sino vehículos importantes para experimentar la realidad divina. Esta perspectiva contrasta con otras tradiciones que tienden a ver el cuerpo y los deseos como distracciones o fuentes de sufrimiento.
- Los sentidos como puertas de percepción: Los cinco sentidos (vista, oído, gusto, olfato y tacto) son considerados puertas de entrada a la experiencia del mundo material. En el tantra, estas puertas no se deben cerrar o evitar, sino que deben abrirse con plena conciencia. La idea es que, a través de los sentidos, uno puede entrar en un estado de conciencia profunda y unificada, en la que el sentido de separación entre el individuo y el universo desaparece. El tantra utiliza el principio de que, si se experimentan plenamente los sentidos, con atención plena y desapego, pueden llevar a un estado de expansión de la conciencia.
- El placer y la conexión con lo divino: El tantra no rechaza el placer, sino que lo ve como una forma de conectar con lo sagrado. Esto no se limita al placer sexual, sino a todo tipo de placer sensorial: el disfrute de una comida, la belleza de la naturaleza, la música, el arte, etc. Cuando se experimenta con plena conciencia, el placer puede volverse un acto de devoción y una vía hacia la trascendencia. El disfrute de los sentidos se transforma en una meditación, donde el placer deja de estar ligado al apego o al ego, y se convierte en una manifestación del gozo divino.
- Meditación sensorial: En la práctica tántrica, existen meditaciones que implican enfocar la atención en los sentidos. Por ejemplo, una técnica común es concentrarse en un solo sentido (como la vista o el oído) y sumergirse completamente en esa percepción, sin juicios ni distracciones. Este enfoque conduce a la disolución de los límites entre el observador y lo observado, lo que se conoce como la «no-dualidad», donde todo se experimenta como una sola realidad.
- La sexualidad sagrada: Una de las áreas en las que más se asocia el Tantra es con la sexualidad. Las prácticas sexuales tántricas no solo se centran en el placer físico, sino en el uso del sexo como un medio para alcanzar la unidad con lo divino. En lugar de tratar el sexo como algo puramente físico, se le considera un acto sagrado que puede llevar a un profundo estado de meditación y despertar espiritual. La energía sexual es vista como una poderosa fuerza creativa (Shakti) que, cuando se canaliza correctamente, puede despertar la conciencia superior y llevar al practicante a la iluminación.
Integración de lo mundano y lo espiritual
Una de las enseñanzas más profundas del Tantra es que lo mundano y lo espiritual no son opuestos, sino que son manifestaciones diferentes de la misma realidad. En lugar de buscar escapar del mundo, el Tantra nos invita a abrazarlo y a utilizar todas las experiencias, incluidas las sensoriales, como herramientas para la transformación espiritual. Todo puede convertirse en una práctica espiritual: el trabajo, la vida cotidiana, el sexo, los sentidos. La clave está en cómo se experimentan y en la conciencia que se lleva a esas experiencias.
Y ¿cómo se ve el Tantra y el Tao en la cultura occidental?
Ambas tradiciones, el Tantra y el Tao, han encontrado un creciente interés en la cultura occidental desde el siglo XX, especialmente con el auge del movimiento de la Nueva Era y el interés por las filosofías orientales y sus prácticas espirituales. No obstante, estas tradiciones han sido a menudo reinterpretadas o mal comprendidas en su traslado al mundo occidental.
He de confesaros, que también hay quien se aprovecha de estas corrientes; y trae a occidente verdaderas barbaridades; conozco caso y personas que han querido experimentar o profundizar en estas corrientes y se han metido en unas historias, algo turbias; que podríamos hablar de orgias encubiertas. Recordemos que la libertad esta bien, siempre que vaya acompañada de la prudencia y el respeto hacia el otro ser; y nada de libertinaje, abusos de poder y humillaciones.
Si te interesa este tema, en estos años, he conocido verdaderos profesionales que comparten y difunden el Tantra desde el amor y respeto que merece y no como un mero «negocio sexual».
En Occidente, el Tantra ha sido en muchos casos reducido a un enfoque puramente erótico o sexual, perdiendo su dimensión espiritual profunda. Muchos han adoptado las prácticas tántricas como una forma de mejorar el placer sexual, pero sin integrar su verdadera intención de trascender el ego y alcanzar la iluminación, esa conexión y fusión con el otro y con el todo.

La popularidad del Tantra en Occidente ha dado lugar a talleres y retiros centrados en la sexualidad consciente, pero a menudo desprovistos del contexto filosófico y espiritual que originalmente lo acompañaba. Y esto, a mi parecer, es una pena, el coger solamente esa parte, sin mostrar lo que verdaderamente es vivir desde esa corriente filosófica, esa manera de entender y ver el mundo, de interactuar con el.
Este enfoque en la sexualidad tántrica puede a veces parecer una mercantilización de lo sagrado, convirtiendo el Tantra en una herramienta de mejora sexual más que en un camino hacia el autodescubrimiento. Sin embargo, también hay movimientos dentro de Occidente que buscan preservar la esencia espiritual del Tantra, enfatizando la importancia de la energía sexual como parte de un todo holístico.
El Taoísmo sexual también ha influido en prácticas contemporáneas de salud y bienestar, sobre todo en el ámbito de la medicina tradicional china y en la popularización de técnicas de mejora sexual basadas en la conservación de la energía sexual. Autores como Mantak Chia han popularizado prácticas taoístas de conservación de la energía sexual, incluyendo la retención de la eyaculación y ejercicios para mejorar la circulación de la energía vital.
Tanto si se tiene pareja, como si no; los libros de este autor son una lectura casi obligada si te interesa profundizar en este campo. En este sentido, he de mencionar, por lo menos los que tengo y he leído: El hombre multiorgásmico, la mujer multiorgásmica, la pareja multiorgásmica y reflexología sexual.
Sin embargo, como sucede con el Tantra, el enfoque occidental a menudo se ha centrado en los beneficios físicos, como el aumento del rendimiento sexual, la salud y la longevidad, más que en su propósito espiritual de alcanzar la armonía con el Tao, el principio subyacente del universo. Esto ha llevado a que las enseñanzas taoístas sean a veces simplificadas y separadas de su contexto espiritual profundo.
Y ahora, pasaremos hablar de la otra cara de la moneda, qué pasa cuando hay personas que se aprovechan de estas corrientes en su propio beneficio y en detrimento y humillación hacia otros?:
La desvirtuación y el mal uso del tantra han sido comunes, especialmente en Occidente, donde su filosofía profunda y espiritual ha sido malinterpretada y reducida a un enfoque principalmente sexual. Esto ha llevado a que muchas personas se aprovechen de la confusión y del interés en torno al tantra, utilizando su nombre y principios para fines comerciales, de manipulación o incluso abuso.
A continuación, se detallan las principales formas en las que el tantra ha sido desvirtuado y cómo algunos se han aprovechado de esta confusión:
1. Reducción del tantra a prácticas sexuales
Uno de los errores más comunes es la reducción del tantra exclusivamente a una serie de prácticas sexuales. Aunque la sexualidad sagrada es un componente del tantra, este es solo uno de los aspectos de una tradición mucho más amplia y profunda que incluye filosofía, rituales, meditación, devoción y prácticas físicas.
En muchos casos, se ha promovido una versión superficial del tantra que se centra únicamente en técnicas sexuales, ignorando por completo el contexto espiritual y filosófico. Este enfoque desvirtúa la verdadera esencia del tantra, que busca la unión con lo divino y la trascendencia del ego, no simplemente el placer físico o la satisfacción personal.
Esta simplificación ha permitido que el tantra se convierta en un «producto» comercializado, ofrecido en talleres o retiros donde se enseña una versión diluida o distorsionada, que se presenta como una manera de mejorar la vida sexual o de obtener mayor placer, sin el componente espiritual y de conciencia que es central a su tradición.
2. Manipulación emocional y sexual
En algunos casos, personas que se presentan como «maestros tántricos» han abusado de su posición para manipular a otros emocional o sexualmente. Esto ocurre cuando se utiliza el tantra como una justificación para aprovecharse de la vulnerabilidad de personas que buscan sanación o crecimiento espiritual.
Algunos se aprovechan de la confusión en torno al tantra para crear entornos donde pueden explotar a sus estudiantes, sugiriendo que el «despertar espiritual» o la «iluminación» pueden lograrse a través de relaciones sexuales o intercambio de energía sexual con el maestro. Estas situaciones no solo son contrarias a los principios éticos del tantra auténtico, sino que también representan una explotación y un abuso de poder.
3. Comercialización excesiva
Otra forma de desvirtuación del tantra es su comercialización excesiva en forma de productos y servicios que prometen «despertar espiritual» o «mejorar la energía sexual» sin una base sólida en las enseñanzas auténticas. Libros, talleres, cursos en línea y retiros suelen promocionarse con eslóganes atractivos que se centran en los beneficios sexuales o en la promesa de experiencias extáticas, pero sin una comprensión profunda del verdadero propósito del tantra.
En muchos casos, estos productos se dirigen a personas que buscan soluciones rápidas para sus problemas emocionales o relacionales, lo que lleva a una banalización del Tantra. En lugar de ser presentado como un camino espiritual que requiere tiempo, esfuerzo, práctica y disciplina, se vende como una solución inmediata y accesible, perdiendo así su profundidad y su autenticidad.
4. Falsos gurús o maestros tántricos
En el ámbito del Tantra, se ha visto un aumento de los llamados falsos gurús o maestros que, sin un conocimiento real de las enseñanzas, se autodenominan «maestros tántricos». Estas personas a menudo carecen de una verdadera formación espiritual y explotan la ignorancia o la curiosidad de sus seguidores, utilizando el Tantra como una herramienta de manipulación y control.
Este tipo de falsos maestros pueden presentar el Tantra como una filosofía centrada en el «liberarse de todas las restricciones», lo que a menudo se interpreta como un libertinaje o permisividad en las relaciones sexuales, sin mencionar la necesidad de responsabilidad, ética y conciencia que son fundamentales en las prácticas auténticas. Esto ha llevado a incidentes de abuso de poder, tanto a nivel emocional como físico, y ha dañado la reputación del Tantra como camino espiritual.
5. Distorsión del significado de la «sexualidad sagrada»
El concepto de sexualidad sagrada es un aspecto importante del Tantra, pero ha sido malinterpretado y explotado. En el contexto auténtico del Tantra, la sexualidad es vista como una energía poderosa que, cuando se cultiva conscientemente, puede llevar a la transformación espiritual. Sin embargo, en su forma desvirtuada, este concepto ha sido distorsionado para justificar comportamientos egoístas o irresponsables bajo la apariencia de prácticas «espirituales».
En lugar de entender el sexo como un acto de meditación, respeto mutuo y conexión profunda, se promueve una visión del Tantra como una forma de indulgencia sin límites, lo que desvirtúa el propósito espiritual subyacente de las enseñanzas. Esto ha llevado a un uso erróneo del Tantra en el que el placer personal se convierte en el objetivo principal, y se pierde el equilibrio entre la energía masculina (Shiva) y femenina (Shakti), que es esencial para la auténtica práctica tántrica.
6. Desconexión de las raíces espirituales del Tantra
En muchos de los casos de desvirtuación, hay una desconexión de las raíces espirituales y filosóficas del Tantra. El Tantra tiene una rica historia en las tradiciones hindú y budista, y está profundamente vinculado a conceptos como la meditación, la devoción, el trabajo con la energía (prana) y el despertar de la conciencia.
Sin embargo, en la comercialización moderna, estos aspectos esenciales a menudo se pasan por alto. El énfasis se pone casi exclusivamente en los aspectos prácticos o físicos (como el sexo o el placer sensorial), ignorando la filosofía que subyace en estas prácticas. El Tantra es una senda espiritual que requiere disciplina, autoconocimiento y una comprensión profunda del ser, pero esta dimensión espiritual a menudo se omite en las versiones populares que se comercializan.
7. Consecuencias del mal uso del Tantra
El mal uso del Tantra no solo perjudica a quienes son explotados por falsos maestros o manipuladores, sino que también daña la percepción pública del Tantra auténtico. Este enfoque distorsionado ha contribuido a que el Tantra sea visto con escepticismo o como una práctica meramente hedonista o sexual, cuando en realidad es un camino espiritual profundo y respetable.
Además, las personas que buscan crecimiento espiritual genuino pueden verse desilusionadas o lastimadas por las versiones mal interpretadas del Tantra, lo que podría alejarlas de un camino que, cuando se practica con autenticidad y responsabilidad, tiene el potencial de ofrecer una transformación profunda, enriquecedora y a demás muy bonita.
Es muy importante, reflexionar sobre esta desvirtuación y el mal uso del Tantra, que provienen, en gran medida, de una falta de comprensión de sus principios espirituales fundamentales. Al reducir el Tantra a meras técnicas sexuales o al explotarlo como una herramienta de manipulación, se ignora su verdadero propósito: la integración de lo mundano y lo divino, el despertar de la conciencia y la transformación personal a través del autoconocimiento y la unión de las energías. Para preservar la autenticidad del tantra, es crucial que los practicantes busquen fuentes genuinas de aprendizaje y maestros éticos, y que lo aborden con la responsabilidad y el respeto que merece como camino espiritual.
Críticas y desafíos en la integración de estas filosofías en Occidente
La adopción de estas prácticas en Occidente no ha estado exenta de críticas. Algunos críticos argumentan que la interpretación occidental del Tantra y del Taoísmo sexual puede distorsionar las enseñanzas originales, enfocándose demasiado en el aspecto físico o hedonista del sexo, y descuidando su propósito espiritual.
Otros señalan que, sin una guía adecuada o comprensión profunda de las tradiciones, las personas pueden malinterpretar o abusar de estas prácticas, perdiendo sus beneficios potenciales y cayendo en una comercialización superficial de lo que originalmente son prácticas sagradas.
Por otro lado, muchos defensores de estas tradiciones en Occidente creen que, incluso si el enfoque es más práctico que espiritual, los beneficios de la sexualidad consciente, el control de la energía y la conexión profunda con uno mismo y con la pareja son innegables.
Como reflexión final; el Tantra y el Taoísmo ofrecen visiones profundas y holísticas de la sexualidad, considerándola una fuente de energía espiritual que puede ser cultivada para el crecimiento personal y la expansión de la conciencia. En la cultura occidental, estas enseñanzas han ganado popularidad, pero a menudo han sido reinterpretadas de formas que enfatizan el placer físico o la mejora de la salud, a veces a costa de su dimensión espiritual. Sin embargo, cuando se comprenden en su totalidad, tanto el Tantra como el Taoísmo sexual ofrecen un camino hacia una sexualidad más consciente, armoniosa y conectada con las energías universales.
El Tantra ofrece una visión inclusiva y no dualista del camino espiritual, en la que se reconoce el poder transformador de la experiencia sensorial y corporal.
A diferencia de otras corrientes espirituales que promueven la renuncia o la negación del cuerpo y sus deseos, el Tantra enseña que la iluminación y la trascendencia pueden alcanzarse a través del cuerpo y los sentidos, cuando estos se experimentan con plena conciencia y desapego. El Tantra nos invita a vivir la vida de manera más consciente, a encontrar lo divino en lo cotidiano, y a utilizar todas nuestras experiencias, incluidas las sensoriales, como herramientas para el despertar espiritual.
Te invito a que cuentes como ves o experimentas esta parte de tu vida, tan importante como es la sexualidad. En el enlace que te facilito más abajo, hablo abiertamente desde mis experiencias; y sigo dando gracias a la vida por los grandes maestros que ha puesto en mi camino, en este caso; mis parejas, pasadas y la presente; porque es verdaderamente maravilloso conectar con seres que viven y experimentan la vida desde el mismo lugar que tú.
Si sientes tu llamada y no tienes claro cómo empezar, contacta conmigo, sólo te mostraré la punta del hilo para que puedas empezar a tirar y tejer tu vida como te mereces. Envíame un mensaje aquí
*Si te animas…. contesta mis preguntas en los comentarios, o apórtame tu experiencia o visión sobre el tema. Gracias por ello.