RE FLEXIONES : el sistema educativo

RE FLEXIONANDO

El sistema educativo y el sistema sanitario español

La reflexión de hoy, la llevo en mente mucho años, desde que dejé el instituto allá por 2002. Ahora que he vuelto a estudiar, y veo en primera línea cómo todo; me he decidido a escribir esta profunda reflexión, para hacer visible algo que muchos estudiantes y padres con hijos en edad escolar vemos, e incluso algo que muchos docentes hablan y están cansados de explicar. Vamos a adentrarnos en desmenuzar el sistema educativo español, desde mi conocimiento y un poquito de investigación para poder contextualizar y explicar la evolución del sistema educativo.

Mis preguntas son:

es posible otro modelo educativo?

Está abocado este modelo al fracaso?

Como un modelo que pasa de curso a estudiantes con asignaturas suspensas y sin haberse esforzado, puede seguir vigente?

qué pasa con esos estudiantes que se esfuerzan y ven que los que no hacen nada, también son recompensados?

A dónde nos lleva todo est?

LO TENGO CLARO

Vamos a hacer un poco de historia y analizar por que esto está sucediendo:

El sistema educativo español ha experimentado una evolución compleja y frecuentemente inestable desde su consolidación en el siglo XIX hasta nuestros días, influenciada tanto por el contexto político-social como por los cambios de gobierno. La educación en España ha sido una herramienta de cambio y control social, donde el sistema bipartidista ha desempeñado un papel crucial, y donde la incapacidad de alcanzar un consenso en una ley de educación unitaria y duradera ha tenido un impacto profundo en la formación académica y en el verdadero conocimiento de los estudiantes.

Evolución del Sistema Educativo Español

El sistema educativo en España comenzó a configurarse de manera estructurada a partir del siglo XIX. En 1857, la Ley de Instrucción Pública, conocida como la Ley Moyano, estableció por primera vez un sistema nacional de educación, gratuito y obligatorio en la educación primaria, marcando un hito importante. Este modelo se centraba en una educación básica, con una estructura rígida y centralizada. La Ley Moyano fue la normativa educativa más longeva de España, y aunque sufrió algunas modificaciones, mantuvo una base común en la educación hasta bien entrado el siglo XX.

La llegada de la Segunda República en 1931 trajo consigo la Ley de Bases de la Educación, que aspiraba a transformar la educación en un sistema laico, inclusivo y accesible para todos. Sin embargo, el estallido de la Guerra Civil y la instauración del régimen franquista en 1939 supusieron un retroceso en los principios de la Ley de Bases, orientándose nuevamente hacia un sistema centralizado, fuertemente influido por la Iglesia y el control moral. El sistema educativo franquista perduró hasta la transición a la democracia en 1975, consolidando una educación basada en valores tradicionales y en la disciplina, restringiendo el pensamiento crítico y la diversidad ideológica.

Con el inicio de la democracia en 1978, se propuso una transformación educativa que promoviera la pluralidad y la libertad de pensamiento.

Se empezaron a implementar reformas significativas, comenzando con la Ley Orgánica del Estatuto de Centros Escolares (LOECE) en 1980, y posteriormente la Ley Orgánica del Derecho a la Educación (LODE) en 1985. La LODE buscaba ofrecer una educación inclusiva y equilibrada entre el sector público y privado, marcando la pauta para el surgimiento de nuevos sistemas.

Cambios en las Leyes de Educación: El Ciclo de Reformas y Contrarreformas

Desde la promulgación de la LODE, el sistema educativo español ha pasado por numerosos cambios en sus leyes, lo que ha generado una considerable inestabilidad. Algunas de las leyes educativas más significativas en este proceso han sido:

  1. LOGSE (Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo) en 1990: Introducida por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), buscaba modernizar el sistema educativo ampliando la educación obligatoria hasta los 16 años y adoptando una estructura basada en etapas educativas. La LOGSE puso el énfasis en el aprendizaje del alumnado y en una metodología más participativa, pero también fue criticada por introducir un sistema de promoción que muchos consideraron permisivo.
  2. LOCE (Ley Orgánica de Calidad de la Educación) en 2002: Propuesta por el Partido Popular (PP), la LOCE introdujo medidas para mejorar la calidad educativa, reforzando la disciplina y la responsabilidad en los estudiantes. Sin embargo, esta ley no se llegó a aplicar completamente, ya que al poco tiempo de su promulgación el PSOE volvió al poder y suspendió su ejecución.
  3. LOE (Ley Orgánica de Educación) en 2006: Bajo el gobierno del PSOE, esta ley retomó algunos aspectos de la LOGSE y promovió la inclusión y la igualdad de oportunidades. Introdujo el enfoque por competencias, fomentando la capacidad de los estudiantes para enfrentarse a problemas de la vida real. Sin embargo, la LOE fue criticada por su énfasis en la educación comprensiva, que, según algunos, perjudicaba la excelencia académica.
  4. LOMCE (Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa) en 2013: Con el regreso al poder del PP, la LOMCE introdujo una estructura educativa más rígida, evaluaciones nacionales y la diversificación de itinerarios académicos. A pesar de su intención de mejorar el rendimiento, la LOMCE fue rechazada por gran parte de la comunidad educativa y los partidos de oposición, quienes la consideraron segregacionista y poco inclusiva.
  5. LOMLOE (Ley Orgánica de Modificación de la Ley Orgánica de Educación) en 2020: Esta ley, promovida nuevamente por el PSOE, se centra en el enfoque de la equidad, la inclusión y la sostenibilidad, además de eliminar los itinerarios y evaluaciones finales de la LOMCE. Sin embargo, como las leyes anteriores, la LOMLOE ha suscitado debates intensos y una fuerte polarización en el sistema bipartidista.

Fracaso del Bipartidismo en la Creación de una Ley de Educación Estable y de Consenso

El sistema bipartidista en España, representado principalmente por el PSOE y el PP, ha sido un factor determinante en la falta de estabilidad del sistema educativo español. Cada cambio de gobierno ha significado un cambio de paradigma educativo, imponiendo nuevas leyes y derogando o modificando las anteriores.

Esta falta de consenso ha sido perjudicial, ya que impide el desarrollo de una estrategia educativa a largo plazo, orientada hacia el progreso sostenido.

La ausencia de una ley de educación unitaria y consensuada ha provocado un sistema inestable y polarizado, que responde a intereses políticos antes que a las necesidades educativas reales de los estudiantes. En lugar de concentrarse en el desarrollo de una ley duradera y consensuada que busque mejorar el nivel académico y fomentar el conocimiento, los cambios constantes han generado un sistema fragmentado, con docentes y estudiantes que deben adaptarse repetidamente a nuevas normativas y metodologías.

Impacto en el Nivel Académico de los Estudiantes y su Conocimiento Verdadero

La falta de una estructura estable en el sistema educativo español ha tenido un impacto directo en el nivel académico y en la calidad del aprendizaje de los estudiantes. Los cambios en las leyes han alterado constantemente los currículos, los criterios de evaluación y los métodos de enseñanza, creando confusión y un bajo nivel de continuidad en el aprendizaje. Entre los impactos más notorios se encuentran:

  1. Reducción en la Profundidad de los Contenidos: La adaptación a los nuevos enfoques metodológicos y la inclusión de múltiples competencias ha reducido, en ocasiones, el tiempo y la profundidad con la que se abordan los temas. Esto afecta el conocimiento real y el pensamiento crítico de los estudiantes, quienes pueden tener un aprendizaje más superficial.
  2. Desigualdad entre Comunidades Autónomas: Cada comunidad autónoma tiene competencias en materia educativa, lo que ha generado un sistema fragmentado donde los contenidos y la calidad educativa pueden variar ampliamente entre regiones. Esto afecta especialmente a los estudiantes que necesitan trasladarse entre comunidades, ya que los contenidos y el sistema pueden ser distintos.
  3. Impacto en el Rendimiento Académico: Los informes internacionales, como el PISA, reflejan que España se encuentra en una posición media o baja en comparación con otros países europeos en cuanto a competencias académicas. La falta de un sistema coherente y sostenido que potencie el desarrollo de habilidades ha influido en estos resultados.
  4. Desmotivación y Desconexión: Los constantes cambios legislativos y la falta de claridad en las políticas educativas han afectado la motivación tanto de estudiantes como de docentes. Los estudiantes pueden percibir una desconexión entre el sistema educativo y la realidad social y laboral, mientras que los docentes enfrentan dificultades para adaptarse continuamente a los cambios y desarrollar una metodología efectiva.

A modo de conclusión y reflexión Final

El sistema educativo español se encuentra en una encrucijada. La falta de consenso bipartidista y el ciclo constante de reformas y contrarreformas han generado un sistema educativo frágil y desequilibrado que no logra consolidar una educación de calidad y que se adapte a las necesidades reales de los estudiantes. Para mejorar el nivel académico y el conocimiento verdadero de los estudiantes, es esencial que se logre un pacto educativo que priorice el bienestar de las generaciones futuras, creando un sistema duradero y flexible que se adapte a las demandas de una sociedad en constante cambio.

Hablemos de la comunidad educativa

La comunidad educativa en España —integrada por profesores, alumnos y padres— se enfrenta a una realidad compleja y, en muchos aspectos, frustrante; debido en su mayor parte, a la gestión del sistema educativo por parte del sector político. Que en ocasiones hacen leyes que a la hora de aplicarlas, se ve claramente que no tienen mucho sentido.

En un país donde la educación es percibida como un motor fundamental para el desarrollo personal y social, el constante vaivén de reformas y contrarreformas ha generado una profunda insatisfacción entre quienes experimentan de primera mano las consecuencias de estas políticas inestables. Y quienes vemos como cada cambio de ley, ahi un retroceso. Y al final, repercute en la calidad e la enseñanza pública española.

Perspectiva de los Profesores

Para el profesorado, la falta de continuidad en las leyes educativas, condicionada por la polarización política, ha sido un elemento de desgaste profesional y personal, porque ven que cada cierto tiempo se cambian las leyes educativas, los baremos, los estándares y ven como va bajando y mermando la calidad y las exigencias del sistema educativo.

Cada cambio de gobierno ha traído consigo nuevas leyes y métodos pedagógicos, muchas veces sin previo consenso y sin escuchar a los profesionales que están en contacto directo con los estudiantes. Estos cambios repetidos obligan a los docentes a readaptarse a metodologías, currículos y sistemas de evaluación diferentes, lo cual afecta no solo su trabajo diario, sino también su desarrollo profesional a largo plazo.

Además, los docentes denuncian la falta de recursos y apoyo institucional. Aunque muchas reformas legislativas prometen mejoras en infraestructura, formación y recursos didácticos, la realidad en muchos centros es que no se cuenta con los materiales necesarios para implementar de forma adecuada las nuevas propuestas.

Esto es particularmente problemático en la educación pública, donde los recursos suelen ser más limitados y el apoyo gubernamental varía significativamente de una comunidad autónoma a otra.

Los profesores terminan dedicando gran parte de su tiempo y energía a intentar cubrir carencias que deberían ser responsabilidad del sistema, afectando su calidad de vida y sus niveles de motivación y satisfacción laboral.

Perspectiva de los Alumnos

Para los estudiantes, el impacto de esta gestión política inestable se traduce en una formación desigual y en la percepción de una educación desconectada de sus necesidades y realidades. Con frecuencia, los estudiantes pasan por cambios curriculares a lo largo de sus estudios, sin que estos respondan a un plan integral y continuado que facilite una evolución coherente en su aprendizaje. Estos cambios dificultan la posibilidad de desarrollar competencias profundas en áreas claves, generando una educación más fragmentada y superficial.

Además, el enfoque y la evaluación de los contenidos varían de una ley a otra, lo que provoca una sensación de inestabilidad en los alumnos. Por ejemplo, pueden pasar de un modelo de evaluación continua y formativa a otro de pruebas externas y rígidas, lo que desorienta a los estudiantes y, a menudo, los desvincula del proceso de aprendizaje. Esta falta de cohesión provoca, además, una desmotivación generalizada, que se ve reflejada en altos índices de abandono escolar y en bajos resultados académicos en pruebas internacionales.

La presión académica también es un punto de conflicto para muchos estudiantes, especialmente en un sistema que ha priorizado la cantidad de conocimientos sobre el aprendizaje significativo. En lugar de preparar a los alumnos para pensar de manera crítica y adaptarse a los cambios sociales y tecnológicos, el sistema educativo muchas veces se centra en contenidos teóricos, desfasados o desconectados de la realidad. Esta desconexión genera frustración y reduce el interés por el aprendizaje, ya que los alumnos no ven el propósito real de lo que estudian ni la relevancia de sus esfuerzos en el sistema educativo.

Perspectiva de los Padres

Desde la perspectiva de los padres, la gestión política de la educación también es motivo de creciente preocupación. Los padres venos cómo la inestabilidad legislativa y las diferencias entre comunidades autónomas afectan directamente la educación de nuestros hijos.

Muchos sienten que el sistema educativo no responde a las necesidades de sus hijos y que los políticos anteponen sus intereses partidistas en lugar de construir una ley educativa consensuada y duradera que permita una educación de calidad para todos. en ocasiones, también hay diferencias dentro de una misma comunidad y municipio, todo va en función del centro educativo.

Además, los padres perciben que el actual sistema educativo no prepara a sus hijos para enfrentar los desafíos de la vida adulta y el mercado laboral, especialmente en un contexto globalizado y digitalizado. La falta de habilidades prácticas, como la gestión emocional, el pensamiento crítico y la alfabetización digital, es una preocupación constante. Al ver los efectos de estas carencias en la vida académica y personal de sus hijos, muchos padres se sienten desamparados y críticos hacia una administración que parece no priorizar el futuro de las nuevas generaciones.

Por otro lado, la falta de programas sólidos de apoyo y orientación educativa genera frustración en las familias. Muchos padres se encuentran en la posición de tener que complementar la educación formal de sus hijos con clases particulares y recursos externos, lo que no siempre es posible desde un punto de vista económico. Así, se produce una brecha educativa donde aquellos con menos recursos se encuentran en desventaja, algo que, para las familias, representa una injusticia que podría evitarse si el sistema educativo estuviera mucho mejor estructurado y si se distribuyeran adecuadamente los recursos.

El Papel del Sector Político y la Necesidad de una Reforma Consensuada

Desde la perspectiva de la comunidad educativa, el problema radica en la incapacidad del sector político para llegar a un consenso en materia educativa. El sistema bipartidista español ha hecho de la educación un arma arrojadiza en la batalla ideológica, en lugar de concebirla como una base común para el progreso social. Cada cambio de gobierno implica un cambio de ley educativa, y cada cambio de ley deja sin efecto el trabajo realizado por las normativas anteriores. Esto deja al sistema en un estado de constante provisionalidad y a la comunidad educativa en un estado de incertidumbre continua.

Es evidente que la comunidad educativa demanda una reforma educativa consensuada y duradera que supere los intereses partidistas y se enfoque en las verdaderas necesidades del sistema. Para lograr esto, es fundamental que los políticos escuchen a los docentes, padres y alumnos, quienes conocen de cerca los desafíos y potencialidades del sistema. La educación en España necesita un marco legislativo estable, basado en principios comunes que incluyan la inclusión, la igualdad de oportunidades y el fomento de competencias para el siglo XXI.

Impacto en la Sociedad y Reflexión Final

El impacto de esta gestión política en el sistema educativo trasciende las aulas y tiene consecuencias en la sociedad en su conjunto. Un sistema educativo que no es capaz de formar ciudadanos críticos y preparados para los retos actuales contribuye a perpetuar desigualdades y limita las posibilidades de desarrollo social y económico. La comunidad educativa reconoce que la educación es un motor de transformación social y lamenta que la política esté frenando su verdadero potencial.

En este contexto, los padres, docentes y alumnos claman por una educación que sea un derecho y una oportunidad para todos, y no un campo de batalla política. Reclaman un sistema que fomente la colaboración y el diálogo entre todos los sectores implicados y que tenga como único objetivo la construcción de un futuro mejor para las generaciones venideras.

Este es un tema verdaderamente importante que debería regularse sus leyes, dejando de lado ideologías y creencias, y mirando más a largo plazo por el futuro de nuestro país.

En la actualidad, se están pagando consecuencias de estas leyes transitorias; como es el caso d e la falta de profesionales en la sanidad, debido a la legislación  y la mayoría de los que se forman en españa, deciden marcharse fuera, donde son más valorados y sus trabajos mejor pagados. Vamos a entrar a profundizar en este aspecto, que considero fundamental para entender el gran problema que también esta sufriendo nuestra sanidad pública:

El problema actual de escasez de profesionales en el campo de la medicina en España es el resultado de una combinación de factores, incluyendo cambios legislativos, demográficos y estructurales en el sistema educativo y de salud. Las leyes que han regulado el sistema educativo y de formación en medicina no han sido capaces de prever la creciente demanda de profesionales de la salud, lo cual ha generado deficiencias en el sistema. Algunos puntos clave que explican esta situación son los siguientes:

Numerus Clausus y Escasez de Plazas de Grado y MIR

Desde la década de 1980, se implementaron restricciones en el acceso a estudios universitarios de medicina mediante el numerus clausus, un límite de plazas en las facultades de medicina. Este control se estableció con la Ley General de Sanidad de 1986 para evitar un exceso de médicos, ya que en aquel momento existía una saturación en el sistema. Sin embargo, no se previó un futuro aumento de demanda debido al envejecimiento de la población y al incremento de necesidades sanitarias.

Además, la escasez de plazas de MIR (Médico Interno Residente), que regula el acceso a la formación especializada en el Sistema Nacional de Salud (SNS), también ha contribuido al problema. Los médicos no pueden ejercer en muchas especialidades sin pasar por el proceso de MIR, por lo que muchos terminan sin poder trabajar en su especialidad, o incluso en medicina, al no conseguir plaza en el sistema de residencias.

Ley Orgánica de Universidades y Leyes Educativas Posteriores

La Ley Orgánica de Universidades (LOU) de 2001 y la posterior Ley Orgánica de Modificación de la LOU (LOMLOU) de 2007 introdujeron limitaciones en la creación de nuevas facultades de medicina, lo que restringió la oferta de formación médica durante años. Además, cada facultad debe cumplir con requisitos rigurosos de personal y equipamiento, lo que ha frenado la apertura de nuevas facultades incluso cuando la demanda de médicos aumentaba.

Estas leyes fueron seguidas por otras reformas educativas como la LOMCE (Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa) de 2013 y la LOMLOE (Ley Orgánica de Modificación de la LOMCE) de 2020, que priorizaron otros objetivos, sin atender directamente la necesidad de ampliación de plazas en campos estratégicos como medicina.

Descoordinación entre Educación y Sanidad

La falta de coordinación entre los Ministerios de Educación y Sanidad también ha sido un problema persistente. Los cambios en el sistema educativo rara vez han sido evaluados en conjunto con las necesidades del sistema de salud, lo que ha dificultado que las universidades y el sistema de salud mantengan una planificación coherente de la cantidad y el perfil de los médicos necesarios en el futuro.

Factores Demográficos y Jubilaciones Masivas

Además, el sistema educativo no ha tenido en cuenta el envejecimiento de la población médica. Una gran parte de los médicos actualmente en activo está cerca de la jubilación, especialmente aquellos que se formaron en las décadas de 1970 y 1980. Esto ha provocado que el sistema se enfrente a una falta de médicos jóvenes en formación que puedan cubrir las vacantes dejadas por los médicos que se retiran.

Fuga de Talento

A estos factores se suma la fuga de talento. Muchos médicos jóvenes se ven obligados a buscar oportunidades en otros países debido a las limitaciones en las plazas MIR, las condiciones laborales y la escasez de incentivos. La falta de planificación y mejora en la retención de talento ha agravado la escasez de profesionales.

Resumen de Leyes y Reformas que Contribuyeron al Problema

  1. Ley General de Sanidad de 1986: Introdujo el numerus clausus, reduciendo el número de plazas en medicina.
  2. Ley Orgánica de Universidades (LOU) de 2001 y LOMLOU de 2007: Limitaron la creación de nuevas facultades de medicina.
  3. LOMCE (2013) y LOMLOE (2020): Aunque abordaron aspectos educativos generales, no atendieron la necesidad de incrementar las plazas de medicina en función de la demanda futura.
  4. Falta de coordinación entre los ministerios y las comunidades autónomas, que ha impedido una planificación integrada en el sistema de salud.

La situación actual refleja una falta de previsión y coordinación en las políticas educativas y de sanidad en España. Si bien estas leyes se implantaron para regular y mejorar el sistema en su momento, no se ajustaron a la evolución de la sociedad y de las necesidades del sector salud. En consecuencia, existe hoy una insuficiencia de profesionales médicos que ha afectado la calidad y accesibilidad de los servicios sanitarios en el país, lo cual se podría mejorar mediante una revisión integral del sistema educativo en medicina, un aumento de plazas y una planificación a largo plazo que involucre a todos los sectores implicados.

Es chocante, para quienes solo ven esta problemática; como esta el sector de servicios públicos en España, pareciera que no interesa seguir manteniéndolo. Cuando durante muchos años, ha sido referente a nivel mundial, tanto el campo académico como el Sistema Sanitario.

A donde nos lleva esto?

Hay intereses para terminar todo en compañías privadas?

Y hasta aquí, mis líneas de hoy. Te agradezco compartas conmigo tu visión del tema que aquí te planteo, en comentarios, por mail… por una llamada on line…. estaré encantada de compartir mi tiempo contigo para seguir aprendiendo y des aprendiendo en este camino  que es mi vida.
 
    GRACIAS
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