UNA CONSULTA HOMEOPÁTICA
Para mí, una consulta homeopática es como intentar sintonizar con los movimientos del alma de una persona, más que tratar de dar consejos o imponer una solución.
Es importante no apresurarse a adelantar una opinión.
Creo que no debe ordenarse al alma lo que tiene que hacer: sólo se le puede ofrecer una oportunidad para que realice el trabajo necesario por sí misma, proporcionándole los recursos necesarios a través del remedio.
El remedio homeopático puede crear una oportunidad, que el alma utilizará incluso si la persona no es consciente de lo que debe hacer en el terreno práctico.
He descubierto que no es posible alterar el modo de actuar de una persona simplemente hablando, sino que es el remedio lo que facilitará la transformación que ha de tener lugar en su alma.
No obstante, una atención activa y alerta por parte del homeópata mientras una persona le explica su historia vital puede representar el primer paso en el proceso de curación.
Con el fin de poder observar cómo funciona el alma de una persona tras los rasgos de su personalidad, en mi consulta trato de crear un ambiente de atención consciente, que permite al paciente explicarme su opinión acerca de su vida y su salud. Las historias que narra la gente ayudan al homeópata a descubrir el remedio concreto que necesitan para curarse.
Es importante que seamos aceptados y no juzgados.
Este papel de testigo permite a la gente desprenderse de sus estrategias defensivas, introducirse más profundamente en su propio ser y llegar a establecer contacto con el alma.
Este tipo de compromiso mutuo y atento con las experiencias vitales de una persona permite a esta aclarar cuestiones fundamentales y acceder a una comprensión más profunda.
Una vez los temas básicos han surgido a la luz, el homeópata puede prepararse para ajustar la forma que muestra la energía desequilibrada con las formas de los remedios homeopáticos.
La forma de la energía en desequilibrio suele tener muchos nudos, pero los homeópatas intentan encontrar la cuestión fundamental, la que hace que cobre sentido la forma en su totalidad.
Una vez deshechos los nudos, el resto de los hilos de la trama, que están conectados entre sí, también se desenredará.
La homeopatía intenta tratar el problema central que es la causa de los síntomas, de modo que sólo cuando se resuelva este problema fundamental mejorarán los niveles de energía y será posible curar los síntomas físicos.