Ya eres abundante

Ya eres abundante

Vivimos persiguiendo la abundancia como si fuera algo que está allá afuera, esperando a que la encontremos. Pero la verdad es que la abundancia no se busca, se recuerda.

Ya eres abundante. Solo necesitas reconectarte con ese estado interior donde sabes que nunca te faltará nada.

La abundancia no tiene moral. El universo no distingue entre “bueno” o “malo”; simplemente responde a la frecuencia que emitimos.

Por eso, cuando vibramos en miedo, preocupación o escasez, también estamos siendo abundantes… pero en experiencias que reflejan esa vibración. Podemos tener abundancia de deudas, de conflictos, de trabajo que nos agota o de relaciones que repiten los mismos patrones.

Y cuando nuestra frecuencia cambia, todo cambia.
Desde la gratitud, la paz y el amor, la abundancia se expresa como oportunidades, apoyo, inspiración y prosperidad en todas sus formas.

La energía que vibra en ti crea tu realidad

La abundancia no es un resultado, sino un estado de coherencia energética.
Si hoy te sientes en lucha constante, forzando que las cosas sucedan, eso no significa que no seas abundante; significa que tu energía está enfocada en la carencia, en lo que falta.

La clave está en observarte, respirar y volver a ese lugar dentro de ti donde sabes que ya tienes todo lo que necesitas.

Puedes hacerlo en cualquier momento del día:

  1. Reconoce lo que sientes. No huyas de la emoción. Siente su intensidad y pregúntale: “¿Qué deseas mostrarme?”, “¿Para qué estás aquí?”
  2. Respira profundamente. Cada inhalación te reconecta con la vida; cada exhalación te libera de la resistencia.
  3. Anota el mensaje de ese estado. ¿Qué quiere transmitirte? ¿Qué te pide que hagas? Escúchalo y toma una acción, por pequeña que sea.
  4. Elige una nueva vibración. Ahora sí, canaliza esa energía en algo diferente: gratitud, calma, confianza… No las fuerces. Simplemente permite que te habiten y realiza algo que sabes que te genera ese estado.

La coherencia: el puente entre emoción y acción

Reconocer una emoción no es suficiente.
Podemos sentir, comprender y liberar… pero si no actuamos en consecuencia, esa emoción regresará una y otra vez, pidiéndonos coherencia.

Las emociones son mensajeras del alma: nos muestran dónde no estamos alineados. Si las ignoramos o las “calmamos” sin transformarlas en acción, su energía queda atrapada y nuestra vibración vuelve a bajar.

Por eso los vision boards, el palo santo o las frases positivas no funcionan si no hacemos el trabajo interno. Ningún ritual externo puede elevar tu frecuencia si tus acciones siguen reflejando miedo, resignación o autoengaño.

La vibración se eleva cuando decides actuar diferente, cuando transformas esa emoción en movimiento consciente: poner un límite, pedir ayuda, tomar una decisión, soltar una relación, perdonar una experiencia o simplemente dejar de resistirte y entregarte a la vida y a confiar en esa energía superior que siempre siempre te sostiene.

Y sí, eso da miedo. Es incómodo, incierto.
Pero justamente ahí está la puerta hacia la abundancia real: en hacer lo que tu alma te está pidiendo, aunque no sepas qué viene después.

La frecuencia de la abundancia

David Hawkins lo explicó con claridad en su mapa de la conciencia: cada emoción tiene una frecuencia, y esa frecuencia determina lo que atraemos.
No se trata de “pensar en positivo”, sino de vivir en coherencia. De alinear pensamiento, emoción y acción con el estado que deseas manifestar.

Cuando vives en gratitud, estás en una vibración donde el campo cuántico puede responderte con más motivos para agradecer.
Y cuando caes en el miedo, no te castigues; simplemente obsérvalo, respira, y elige de nuevo.
La abundancia no desaparece. Solo espera a que vuelvas a su frecuencia, así como con una radio, solo hay que volver a la emisora que deseas escuchar.

 

La frecuencia de tu estado interior

Según el Mapa de la Conciencia del Dr. David R. Hawkins, cada emoción tiene una frecuencia vibratoria medible.
Las emociones como la culpa, el miedo o la ira vibran en niveles de fuerza —requieren esfuerzo y generan resistencia—, mientras que emociones como la aceptación, el amor o la gratitud pertenecen al campo del poder, donde la vida fluye sin esfuerzo.

Observar desde qué nivel estás actuando te ayuda a comprender por qué tu realidad externa se siente pesada o ligera.

Pregúntate: ¿Mi energía actual proviene de la fuerza o del poder?

 

Aquí te dejo una pequeña guía a partir del mapa de la conciencia del Dr. Hawkins para que puedas definir mejor si estás vibrando desde la fuerza o del poder:

 

Niveles de la Fuerza – Estados de carencia

20 – Vergüenza

Siento que no merezco nada. Me escondo, me comparo, me juzgo.

“Algo está mal en mí.”

30 – Culpa

Cargo con errores del pasado, me castigo.

“Debería haber sido diferente.”

50 – Apatía

Pierdo la esperanza. Siento que nada vale la pena.

“¿Para qué intentarlo?”

75 – Duelo / Tristeza

Vivo anclado al pasado, con sensación de pérdida constante.

100 – Miedo

Desconfío de la vida. Busco controlar todo.

“¿Y si no sale bien?”

125 – Deseo

Persigo lo que creo que me falta. Necesidad, no elección.

“Seré feliz cuando…”

150 – Ira

Reacción ante la frustración. Puede impulsar o destruir.

175 – Orgullo

La máscara del ego. Necesidad de tener razón o demostrar.

 

Niveles del Poder – Estados de expansión

200 – Coraje

Primer salto cuántico.

Asumo mi responsabilidad. “Puedo hacerlo diferente.”

250 – Neutralidad

Dejo de resistir. No necesito tener razón ni controlar.

“Todo está bien tal como es.”

310 – Disposición

Actitud abierta y proactiva. “Estoy dispuesto a aprender.”

350 – Aceptación

Reconozco que todo tiene un propósito. “Nada me sucede, todo me sirve.”

400 – Razón / Entendimiento

Puedo discernir, comprender y elegir conscientemente.

500 – Amor

No depende de nada externo. Es un estado del ser.

“Todo está bien.”

540 – Alegría / Gratitud

Estado de entrega, ligereza y confianza plena.

600 – Paz

Trascender el ego. Silencio interior, rendición.

700–1000 – Iluminación / Unidad

Conciencia pura. Amor incondicional absoluto.

 

Una práctica para volver a vibrar alto

He preparado una breve meditación guiada para ayudarte a regresar a la calma y elevar tu vibración cuando sientas que te desconectas de la abundancia.
Puedes hacerla cada mañana, o en cualquier momento del día en que necesites volver a tu centro.
Puedes escuchar la meditación aquí.

Este mes, trabajamos la abundancia desde adentro

Este tema lo estamos explorando profundamente este mes dentro de mi membresía Saturn Mastery, donde en cada encuentro abrimos un nuevo espacio para comprender cómo nuestra vibración interior moldea la realidad que vivimos.

Me ha parecido tan transformador que quise también compartirlo fuera, para que más personas puedan empezar a reconectarse con su poder creador y con la energía de la abundancia verdadera.

Espero que esto te colabore y que termines este año eligiendo con consciencia esa nueva vibración que deseas emitir. En el próximo artículo seguiré hablando de la abundancia así es que allí te veo…

La abundancia no se persigue, se encarna.
Cada vez que sientes, respiras, actúas con coherencia y confías, estás recordando lo que siempre ha estado dentro de ti.

 

Deja un comentario

Scroll al inicio